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2022-08-10 00:20

ELECCIONES LOCALES EN TURQUÍA: ENTRE LA ISLAMIZACIÓN Y EL SECULARISMO

David Hernández

OPINIONES OPORTUNAS

Publication Date: 03-04-2019

 

Elecciones locales en Turquía: entre la islamización y el secularismo

Por David Hernández López

El pasado domingo 31 de marzo, se llevaron a cabo elecciones locales en Turquía. Consideradas por varios analistas como la consulta que mediría la aprobación de la actual administración del Presidente Recep Tayyip Erdogan. Finalmente, los resultados preliminares arrogan que la coalición del mandatario turco conformada por el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, por sus siglas en turco), y el Partido Acción Nacionalista (MHP, por sus siglas en turco), lograron obtener más del 51% de los votos a nivel nacional. No obstante, la coalición gobernante perdió el control de ocho de las doce ciudades más importantes del país; entre ellas Estambul, Ankara e Izmir, las tres primeras más pobladas.  

Dicho evento, sin duda, marca un antes y un después en la política turca. En primer lugar, porque ésta será la primera vez que el AKP, partido fundado por el Presidente Erdogan en 2001, no gobierne Ankara desde 2004. Luego de 15 años, la ciudad capital turca será regida por un partido distinto a la derecha islámica del AKP. En segundo lugar, los resultados de Estambul plasman una perdida simbólica en la carrera política de Erdogan, ya que fue en esta ciudad donde inició su carrera política. Además, Estambul es probablemente el centro cultural, económico e histórico más importante del país. Sin duda, es una ciudad referente a nivel internacional en múltiples sentidos.

El Partido Republicano del Pueblo (CHP, por sus siglas en turco), antítesis ideológica del AKP, junto con su aliado de coalición, Partido IYI, fue quien finalmente logró obtener el triunfo en Estambul a cargo de Ekrem Imamoglu. El CHP se ha caracterizado por su defensa del secularismo y su lucha a favor del acercamiento de Turquía a la Unión Europea, proyecto que el AKP ha abandonado en los últimos años, a pesar de que esta aspiración fue la que lo llevó al gobierno en 2004. El triunfo de dicha coalición se replicó en distintas ciudades del país, en detrimento de la coalición gobernante.

Aunque el CHP es el partido más antiguo de Turquía, surgido a inicios del siglo pasado de los principios políticos de Mustafá Kemal Ataturk, es verdad que, Ekrem Imamoglu, representa a la nueva generación de políticos en Turquía con relativa poca experiencia en la materia; al igual que otros candidatos ganadores de ese partido en otras ciudades.

En contraste, el candidato del AKP para la Alcaldía de Estambul, Binali Yildrim, fue Primer Ministro de 2016 a 2018 y tiene ya una importante carrera en la política interna turca. De modo tal que, la contienda se redujo a un candidato relativamente desconocido, contra un político con experiencia, vinculado estrechamente con el Presidente Erdogan.

Finalmente, los resultados se mostraron a favor del CHP, antiguo partido, a cargo de una nueva generación de políticos. No obstante, cabe mencionar que Imamoglu logró la victoria en Estambul con apenas 25,000 votos de ventaja, muestra del importante apoyo con el que aún cuenta el AKP del Presidente Erdogan. Por lo que el ex Primer Ministro precisó que apelaría el resultado. Pasaran varias semanas hasta que se confirme el resultado.

La crisis económica turca, que tuvo su momento más álgido en agosto de 2018, resultó ser un momento clave que influyó en los resultados de estas elecciones. Específicamente, del 10 al 13 de agosto del año pasado, el precio de la lira turca descendió a 7.24 por dólar, un mínimo histórico. Incluso, durante todo 2018 esta moneda se depreció en alrededor de un 40% en el mercado mundial. “Si ha habido algunos errores, es nuestra obligación corregirlos”, afirmó el mandatario turco tras conocer los resultados de los comicios, en evidente referencia a las dificultades económicas.

Cabe recordar que estas son las primeras elecciones en Turquía, luego de que se aprobara la reforma constitucional de 2017, en el que se ratificó la decisión de otorgar mayores facultades al Presidente. Por lo que es posible que los aprietos del país en materia económica hayan recaído totalmente en la administración de Erdogan. Además, el conflicto diplomático con el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, importante detonante de la crisis económica, también contribuyó a deteriorar la imagen del mandatario turco.

En conclusión, algunos analistas coinciden que está es una victoria para la corriente de partidos seculares y pro europeos en Turquía, respuesta al plan de islamización que el Presidente Erdogan ha emprendido en el país. Entre otras cosas, también podría ser un llamado a revertir el alejamiento político que Turquía ha mantenido con la Unión Europea en los últimos años, entre otros aliados tradicionales como Estados Unidos. No obstante, cabe destacar que, a pesar de ser una derrota electoral, el AKP junto con el Presidente Erdogan continúan ejerciendo una importante influencia en todo el sistema político turco. El liderazgo del mandatario es incuestionable y a pesar de la derrota electoral continuará gobernando con un amplio espectro de acción.