Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales

Última actualización:
2022-11-29 14:31

EL ENEMIGO EN CASA

Mauricio Aceves

COMEXI EN EL SOL DE MÉXICO

Publication Date: 13-11-2019

El Sol de México

La Guerra de Independencia de las Trece Colonias (1775-1783) fue un antecedente importante y un factor externo para el inicio de las guerras de independencia en todo el Continente, a partir de la derrota británica en Yorktown comenzó el proceso de edificación de un sistema político democrático de una nación independiente, que en los próximos años se vería envuelta en numerosos conflictos y enfrentamientos lejanos a sus fronteras. Durante la Guerra de Independencia se estima que murieron 4,435 elementos enlistados, los conflictos tendrían mayor magnitud en el futuro.

Desde 1775 hasta 1991 (tomo como referencia la Operación Tormenta del Desierto) se registraron más de 1,200,000 de decesos de soldados estadounidenses en diferentes frentes, los conflictos más violentos fueron la Guerra de Secesión (1861-1865) que provocó 620,00 bajas –365,000 bajas del Ejército de la Unión y 260,000 de los Estados Confederados- y la IIGM (1939-1945), que aproximó el número a 405,399 bajas.

Recientemente, en la Guerra de Afganistán (2001-Actualidad) se registra un total de 2,419 bajas estadounidenses y la Guerra de Iraq (2003-Actualidad) registran hasta el momento 4,497, otros conflictos como Siria y Yemen que permanecen vigentes, aunque con indicios de reducir su intensidad, registran menos de 150 bajas en combate.

¿Por qué realizo este recuento? Entre 2014 y 2018 se registraron 71,513 muertes de civiles en Estados Unidos relacionadas al uso de un arma de fuego -sin contabilizar suicidios-, es decir, en 5 años se produjeron 16 veces más muertes de estadounidenses en su territorio que en la Guerra de Iraq (4,497); representan el doble de los decesos registrados en la Guerra de Corea (1950-1953), que ascienden a 35,000; un tercio más de los que se contabilizaron en la Guerra de Vietnam (1964-1975) 47,434; y componen cuatro sextos de los caídos en la Primera Guerra Mundial (1917-1918) 116,516.

La organización Gun Violence Archive contabiliza 12,797 muertes por arma de fuego en EE.UU. entre el 1 de enero y el 7 de noviembre de 2019 (excluyendo suicidios), es decir, en poco más de 10 meses hubo casi 6 veces más muertes relacionadas al uso de armas de fuego que bajas norteamericanas en 18 años de la Guerra de Afganistán (2001-Actualidad) en dónde suman 2,419 bajas.

Únicamente en 2017 -el año más violento hasta ahora-, se registraron un total de 39,773 muertes relacionadas al uso de armas de fuego en Estados Unidos -número similar a las vidas perdidas en la Guerra de Corea-, de las cuales 23,869 fueron consecuencia de suicidios. Únicamente en 2017, hubo 3 veces más decesos resultados de la comisión de suicidios con arma de fuego, que la suma de todas las bajas estadounidenses contabilizadas entre octubre de 2001 y septiembre de 2019, en las Guerras de Iraq, Afganistán, Siria y Yemen.

Se estima que entre 1968 y 2019 han muerto 1,600,000 de estadounidenses por incidentes relacionados a las armas de fuego, 4 veces el total de las bajas registradas durante la Segunda Guerra Mundial.

A manera de nota, las cifras relacionadas a los conflictos propiamente bélicos refieren al número de muertes de soldados estadounidenses en acción y no hay consenso sobre la mayoría de estos datos, la cifras oficiales suelen ser engañosas e incluso son presentadas como aproximaciones, sobre todo en el caso de las confrontaciones más antiguas, por lo que los números reportados en este artículo son promedios de lo consultado en distintas fuentes, razón por la cual deben ser interpretados como estimaciones. En cuanto a los números relativos a los incidentes con arma de fuego entre 2014 y 2019, han sido obtenidos de los reportes emanados de la página oficial de Gun Violence Archive.

¿Estas comparaciones tienen alguna utilidad práctica? Ninguna. Las comparaciones aquí descritas son peras y manzanas, claramente la violencia vista en escenas de guerra posee componentes distintos a los que se identifican en actos criminales e incluso a los tipificados como terroristas, tal vez, únicamente sirvan para calibrar el tamaño del daño. Resulta imposible evitar observar la relación entre armas y violencia. Cuando termine este día la Segunda Enmienda habrá ayudado a quitar más vidas de las que habrá ayudado a proteger, en un país con más armas que habitantes.

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