Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales

Última actualización:
2024-04-19 12:17

LOS BRICS+ 2024: ¿ORDEN GLOBAL MÁS DEMOCRÁTICO?

Publication Date: 15-01-2024

Mucho se ha hablado desde el año pasado sobre la expansión de los BRICS. Sin embargo, es en 2004 cuando se oficializa la nueva membresía de cinco países invitados: Egipto, Etiopía, Irán, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes. Argentina formaba parte de esta lista. No obstante, en diciembre de 2023, el país desistió de convertirse en miembro debido a su súbito cambio de rumbo político, incluso cuando China es uno de sus principales socios comerciales.

Los BRICS, acrónimo que originalmente agrupaba a cinco países emergentes importantes (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), fueron las naciones fundadoras del bloque en 2009 con el objetivo de impulsar la cooperación y el desarrollo económico en diversas áreas. La idea surgió para contrarrestar la influencia económica y política de las naciones occidentales.

La cooperación entre los BRICS abarca campos diversos como el comercio, las finanzas, la ciencia y la tecnología, la seguridad y la diplomacia. Iniciativas conjuntas como la creación del Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) y el Acuerdo Contingente de Reservas (ACR) buscan fortalecer la estabilidad financiera y reducir la dependencia de instituciones internacionales tradicionales.

La evolución actual y futura de los BRICS y su impacto en la arena internacional cobran gran relevancia en 2024. El rebranding del nuevo bloque como los BRICS plus (o BRICS+), conformado por un puñado de naciones que ahora son responsables del 36% del PIB global, abarcando el 46% de la población mundial y suministrando el 43% de la producción de petróleo, plantea la pregunta: ¿Los BRICS+ generará un gran impacto?

Pudiera ser, pero los BRICS+ carecen de institucionalidad. El bloque no cuenta con un Secretariado que actúe como el cuerpo administrativo central, desempeñando un papel crucial en la coordinación y facilitación de las actividades del bloque. La falta de apoyo esencial de gestión logística, mantenimiento de registros y garantía de comunicación efectiva entre los miembros y las partes interesadas se ha dejado ver ausente, debido a las opacas reglas sobre la autoridad legal del bloque y las reglas de membresía.

Las expansiones de iniciativas globales suelen ser problemáticas. El número de intereses heterogéneos de los nuevos miembros puede complicar la toma de decisiones y la dirección del bloque. Por ejemplo, China podría buscar incrementar su influencia diplomática a través del BRICS+ y quizás desempeñar un papel más destacado en la seguridad del mundo en desarrollo, mientras que otros miembros podrían preferir enfocarse simplemente en maximizar sus intereses económicos.

Estas son dos motivaciones muy diferentes, lo que significa que cuanto más grande sea el bloque, es más probable que las decisiones o posiciones se diluyan, especialmente si es un grupo que opera aparentemente por consenso.

La inclusión de Irán, que junto con Rusia y China manifiestan el fortalecimiento de una narrativa anti-América, perfila al bloque a desarrollarse bajo una política posiblemente antagonista y desafiante para Occidente en esta, su primera gran expansión de miembros.

Rusia e Irán, dos países sancionados internacionalmente, deberán ahora negociar las prioridades del bloque con India y Brasil, relativos aliados a los intereses de Estados Unidos, generando dudas sobre cómo se moderarán los nuevos proyectos de la alianza.

Por otro lado, la incursión de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos aportará una importante fortaleza económica al grupo, que actualmente incluye a varios miembros importantes de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), así como a Rusia e Irán, otorgándole relevancia en la geopolítica del mercado petrolero global, como ya lo advierte el Consejo del Atlántico.

La membresía a los BRICS+ no transformará la economía de los nuevos integrantes de un día para otro, pero deja claro que el bloque tiene interés en las fortalezas estratégicas de países históricamente relegados, en el exilio y el caos. Ejemplos de ello son la posición estratégica de Egipto y su injerencia en el Canal de Suez, así como los nuevos yacimientos de gas descubiertos en aquel país.

Etiopía juega un papel también interesante. Etiopía sigue destacándose como una de las economías de más rápido crecimiento en África, manteniendo una tasa de crecimiento de más del 5% anual. En las últimas décadas, ha forjado sólidas conexiones económicas con China. Al mismo tiempo, empresas indias han estado adquiriendo tierras en Etiopía, consolidando las relaciones económicas del país.

Es importante destacar que China e India han surgido como los dos principales socios comerciales de África. Por lo que el hecho de unirse a los BRICS+ significaría el compromiso de Etiopía con la apertura y allanaría el camino para una mayor cooperación.

La combinación de adversarios, como Rusia e Irán, junto con socios de Washington, como Brasil e India, obliga a Washington a considerar los intereses de seguridad y sus relaciones estratégicas en un mundo multipolar y en constante proceso de rebalanceo multilateral. Los BRICS+ merecen un alto escrutinio y monitoreo dada su relevancia para lo que se perfila ser un orden global más democrático.

Doctor en Ciencias Políticas por la University College London (UCL). Actualmente se desempeña como investigador y consultor en políticas públicas en organizaciones internacionales. Es miembro asociado del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI).