Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales

Última actualización:
2022-11-30 12:16

RIVALIDAD EU-CHINA; ¿MÉXICO, BENEFICIADO?

Fausto Carbajal

COMEXI EN EL SOL DE MÉXICO

Publication Date: 13-05-2020

El Sol de México

A mi querido maestro Genaro Lozano, imprescindible para entender Estados Unidos.

Aunque llamativa cuando se menciona, la idea de una guerra comercial entre Estados Unidos y China aporta pocas claves para el análisis de esta coyuntura internacional. En cambio, la conversación podría volverse menos abstracta cuando nos centramos, por ejemplo, en la interacción –por no decir creciente disrupción– de las cadenas de suministro entre estos dos grandes países.

Al respecto, hemos visto cómo la pandemia de coronavirus, entre otras ramificaciones, ha agudizado las tensiones entre EUA y China; y que en el rubro comercial mucho tiene que ver precisamente con la interdependencia de las cadenas de suministro a nivel bilateral. Para la administración Trump, el balance ha sido inequívocamente negativo: China se ha beneficiado del consumo estadounidense, y Estados Unidos se ha beneficiado de la producción china, pero a costa de haber debilitado su industria nacional y haberle conferido por años la producción en sectores estratégicos –especialmente en defensa– a un socio en quien desconfía.

De ahí que para la administración Trump sea esencial reconfigurar sus cadenas de suministro, a fin de fortalecer la industria y la producción estadounidenses. No obstante, la Casa Blanca se enfrentará inevitablemente a un impedimento propio del comercio internacional: la efectividad de las cadenas de suministro está íntimamente relacionada con la disponibilidad de los insumos y el precio del producto final –generalmente asociado con el costo de la mano de obra.

En este sentido, por su perfil económico y ubicación geográfica México sería un candidato natural para la transferencia de cadenas de suministro que hoy se encuentran en China, como ya se hace actualmente en las industrias automotriz, aeroespacial, de defensa, alimentos, entre otras. Esto significaría una oportunidad para que México intensifique su presencia en el mercado estadounidense, máxime cuando el nuevo TMEC está próximo a inaugurarse.

No obstante, algunos analistas estarían sobredimensionando los beneficios que México pueda tener como resultado de la transición estadounidense en sus cadenas de suministro. Recordemos, por una parte, que estamos hablando de una administración caracterizada por ser más proteccionista que las pasadas. Por otra parte, y quizás todavía más importante que la anterior, otros países en la región de Asia-Pacífico serían contendientes potenciales ya sea porque tienen un perfil similar al de México –como es el caso de India–, o porque forman parte del sistema de alianzas de Estados Unidos en la región, a saber: Corea del Sur, Japón, Australia y Nueva Zelanda –lo que sugiere la existencia de un objetivo estadounidense adicional: aislar a China y mermar la distribución de sus capacidades militares, económicas y diplomáticas en la región; cuestión que será necesario desarrollar en otro momento.

La disputa comercial entre China y Estados Unidos no se va a ir en un buen rato, ya que es una de las macrotendencias por las que atraviesa un sistema internacional en reconfiguración. No obstante, por más animosidad que haya entre estos dos países –sobre todo de cara a las elecciones presidenciales en Estados Unidos en noviembre de este año–, la transición de las cadenas de suministro sería de forma gradual. En cualquier caso, esta coyuntura presenta una ventana de oportunidad para que haya todavía más México en la región de Norteamérica y, con ello, el fortalecimiento de uno de los bloques económicos más prósperos que el mundo haya visto en su historia.

 

Asociado COMEXI

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