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Última actualización:
2023-02-03 16:50

LA MUERTE DE LA REINA ISABEL II Y LA MONARQUÍA BRITÁNICA

Publication Date: 31-10-2022

La reina Isabel II falleció a sus 96 años por muerte natural, tal y como se desprende de su acta de defunción, por edad, el pasado 8 de septiembre. El suceso marcó el final de un reinado de 70 años, de una era isabelina llena de estabilidad, identidad y orgullo tanto en Reino Unido como en los países de la Commonwealth. Su majestad se convirtió en la primera monarca británica en lograr el reinado más largo, después de la reina Victoria, con 63 años. Desde su coronación, en 1953, poco después de la Segunda Guerra Mundial, hasta el 6 de septiembre de 2022 fungieron bajo su reinado 15 jefes de gobierno, desde el primer ministro Winston Churchill hasta la primera ministra Liz Truss, quien fue recibida por la reina Isabel II dos días antes de su deceso en el Castillo de Balmoral, Escocia.

Sin embargo, Truss dimitió y el nuevo primer ministro es el exministro de Finanzas Rishi Sunak. Así las cosas, en seis años, Reino Unido ha tenido cinco primeros ministros: David Cameron (tres años, 64 días), Theresa May (tres años, 12 días), Boris Johnson (tres años, 45 días), Liz Truss (45 días) y ahora Rishi Sunak.

La reina Isabel II vivió en el mundo de la posguerra, tuvo que enfrentar varias crisis como la de Suez, la posible separación de Canadá, la Guerra del Golfo, la muerte de su hermana y de su madre, la independencia de varios países de la Commonwealth, atentados terroristas, críticas a la monarquía, escándalos en la familia real, el Brexit (la salida del Reino Unido de la Unión Europea), la pandemia de covid-19 y la muerte de su amado esposo, el príncipe de Edimburgo, el 9 de abril de 2021, con quien estuvo casada más de 73 años, consiguiendo así también el matrimonio más longevo en la historia de la familia real.

En lo familiar, deja tres generaciones de monarcas futuros que esperan en la línea de sucesión al trono. Entre sus muchos legados destaca la reforma a la ley de sucesión al trono británico que se llevó a cabo en el 2013 con aprobación tanto del Reino Unido como de los países de la Commonwealth, en los que su majestad era jefa de Estado. Es importante mencionar que la reforma se llevó a cabo en virtud de que se llegó a la conclusión de “la importancia de la igualdad de género y del empoderamiento de las mujeres” y porque “subrayaban la necesidad de mejorar la participación, el liderazgo y la representación de éstas en la adopción de decisiones en todos los niveles”.

Así las cosas, la ley de 2013 sigue las reglas de la primogenitura absoluta, que señala que tienen preferencia los hijos nacidos en primer lugar, pero ahora con independencia de su sexo. Anteriormente, el varón tenía preferencia sobre la mujer, los hijos sobre las hijas, y los hermanos sobre las hermanas. Esta reforma se aplica para los nacidos después del 28 de octubre de 2011, motivo por el cual la hija de la soberana, la princesa Ana, aparece en la línea de sucesión después de sus hermanos. Sin embargo, esta reforma beneficia a la princesa Charlotte de Gales, nacida en 2015, ya que se encuentra en la línea de sucesión al trono antes que su hermano, el príncipe Louis de Gales, quien nació años más tarde. Con esto, el principio de primacía del varón para reinar desaparece y prevalece la primogenitura en un contexto más acorde a las leyes antidiscriminatorias.

El rey Carlos III, como monarca del Reino Unido, tiene varios desafíos en puerta: el Brexit, la probable unificación de Irlanda del Norte con la República de Irlanda, la posible independencia de Escocia ya que la primera ministra Nicola Sturgeon ha propuesto un referéndum para que se celebre el 19 de octubre de 2023, la situación del Peñón de Gibraltar y, actualmente, las manifestaciones del pueblo británico para volver a ser parte de la Unión Europea. Otro desafío que enfrenta el rey Carlos III es la instauración de repúblicas, cambios de regímenes políticos o independencia de los países de la Commonwealth que tienen como jefe de Estado al rey o reina del Reino Unido. En este orden de ideas, la monarquía parlamentaria puede sobrevivir si se sigue modernizando y adaptando a los nuevos tiempos de globalización, democracia y el respeto al Estado de derecho.

*Académica Investigadora de la Facultad de Estudios Globales de la Universidad Anáhuac México

*Miembro de la UER EUROPA + de COMEXI, doctora en derecho internacional, europeo, económico ambiental por la Georg-August-Universität, Göttingen, Alemania

*Miembro del Sistema Nacional de Investigadores del Conacyt nivel I y pertenece a la red de europeístas de la Delegación de la Unión Europea en México

Participación en El Excélsior