MÉXICO Y CHINA: GEOPOLÍTICA, PANDEMIA Y COMERCIO

El Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI) presenta "México y China: Geopolítica, pandemia y comercio" una conversación con el Emb. José Luis Bernal, Embajador de México en la República Popular China, moderada por Rina Mussali, analista internacional y miebro de la Red de Politólogas. Este webinar tuvo lugar el miércoles 27 de mayo de 2020 y formó parte de la serie Quarantine Webinars. En este diálogo se tocaron los principales temas relativos a la coyuntura del COVID-19 en la relación bilateral entre México y China.

El conversatorio da inicio con una introducción de Luis Rubio, presidente de COMEXI, quien describe el contexto general de China en donde establece que se encuentra atravesando una serie de transiciones simultáneas que la han llevado a ser la potencia mundial que es hoy en día.

La moderadora Rina Mussali presenta los temas principales a tratar y resalta la importancia de considerar los temas de geopolítica, comercio y pandemia como parte de una misma fórmula. 

Comienza su primera intervención el Embajador de México en la República Popular China José Luis Bernal, describiendo la situación general del plano global, en donde establece que esta crisis iniciada como un problema sanitario se ha convertido no sólo en una crisis económica sino una problemática general que ha expuesto las vulnerabilidades de todas las naciones y de la estructura internacional. Entre ellas destaca la vulnerabilidad del sistema de salud por lo que sugiere la reestructuración del sistema médico, cambios en la formación profesional y en las redes de protección social. Por otro lado resalta también la vulnerabilidad de las cadenas de suministros en todos los sectores industriales y de servicio, así como debilidades tecnológicas que exponen disparidades resultado de la brecha técnica y digital. En este mismo sentido, se incluye el complicado desempeño del comercio exterior, sobre todo para países altamente dependientes de la producción industrial, así como la fragilidad de los organismos internacionales. Para finalizar esta idea, el Embajador Bernal expone que la suma de estas problemáticas representan un atentado directo a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para el año 2030 ya que al dejarse de atender significan un retroceso de los mismos, y por ello, es necesario replantear el futuro de la globalización en términos sociales, económicos y políticos.

Para continuar la discusión, Rina Mussali, plantea la idea de cómo la crisis actual, iniciada por el coronavirus ha acrecentado las tensiones geopolíticas globales que ya se observaban desde inicios del 2020 tales como las guerras y conflictos armados, la guerra comercial con notas proteccionistas, la proliferación nuclear, la supremacía tecnológica y la crisis en materia ambiental. Aunado a estas tensiones se incluye la desaceleración económica resultado del contexto de la política internacional del año 2019 marcado por una ola de protestas sociales en más de 46 países. 

El Embajador Bernal prosigue destacando que la pandemia exacerba el conflicto, y también brinda nuevas excusas para tomar posiciones y emprender acciones. En el caso particular del conflicto económico entre Estados Unidos y China, expone que si bien este se ha desarrollado por lo menos en los últimos tres años, durante la pandemia se acentúa la tensión pues se culpa a un único país por ser el origen de la propagación del virus. Ante ello analiza que la respuesta de China a cambiado a raíz de la pandemia ya que se observa más calma y con una visión a largo plazo, lo cual es visible a través de la profundización de la cooperación que China brinda al exterior así como la reafirmación del papel que China juega en diferentes sectores como transporte, industria y finanzas a nivel mundial. Si bien existen algunos conflictos que se acentúan como es el caso del Mar del Sur de China o algunos en África, sin lugar a dudas el tema central es entre ambas potencias. 
Continúa, el Embajador resaltando que como resultado de la pandemia es posible afirmar que nos encontramos en un escenario internacional completamente diferente al que se observaba apenas en enero de este año, pues se observa una reconfiguración de alianzas que surgen de un poder económico, así como de una acción de cooperación solidaria. Asimismo, destaca que es posible ver un surgimiento de mayores contrastes a nivel multipolar ya que la conformación de nuevas alianzas genera un tipo de respuestas que se basan en la configuración de los esquemas de cooperación y la coexistencia pacífica. 

Ante esta situación entre Estados Unidos y China, de acuerdo con el Embajador Bernal, México necesita considerar que al ser socio de ambos debe tomar una posición razonada que propicie el diálogo en términos de la vinculación, pues mantener ambas relaciones es fundamental para el seguimiento y reconfiguración de los mercados regionales y globales logrando así resultados positivos para México en el mediano y largo plazo. De igual forma este diálogo debe colaborar para lograr un ambiente de paz, seguridad internacional y seguridad económica que se traduzca en seguridad social para México y el mundo. 

Rina Mussali prosigue con el diálogo cuestionando acerca de cómo afectará el futuro de China la propagación del déficit de confianza en el mundo, sobre todo con los países de Occidente. Ante ello, el Embajador establece que esto representa un obstáculo para la recuperación completa sobre todo en el sector turístico. De igual forma establece que no existe ningún tipo de evidencia sobre la manipulación de la información y por el contrario hay certeza por parte de China de la investigación y coordinación con otros países para la búsqueda de la solución. Se destaca la declaración de China en donde se estableció que de desarrollar la vacuna ellos la convertirían en un bien público global, situación que contrasta con la posición de Estados Unidos que busca desarrollar la vacuna de forma unilateral. En términos de cooperación internacional y liderazgos mundiales, el Embajador Bernal afirma que esta crisis pone en evidencia la necesidad de revisar la evolución y reestructuración de los organismos internacionales hacia el futuro con el fin de promover que los países adopten una posición más responsable dentro de los mismos. Es decir, no que sean definidos únicamente por una u otra potencia sino que exista una mayor participación en materia de investigaciones, marco institucional así como el financiamiento de las mismas. Asimismo, es importante ver esta situación como una oportunidad para generar una nueva política internacional no bipolar. 

Continuando con el análisis, la moderadora Rina Mussali plantea una pregunta acerca de cómo el Partido Comunista utiliza el soft power de China para recuperar su imagen y recobrar el déficit en materia de confianza. Ante ello, el Embajador destaca que actualmente el principal instrumento es la cooperación a través de insumos médicos provenientes del sector público y privado, mismo que se comprueba a través de estadísticas que indican que China apoya directamente y de manera efectiva a 80 países entre los cuales se destaca México. 

Prosiguiendo con el conversatorio se introduce ahora el tema comercial en donde el Embajador afirma que es necesario realizar un cambio en la calidad de la globalización basado en la región y en la diversificación de los sectores con el fin de recuperar las cadenas de comercio exterior que existían antes de la pandemia. Asimismo, destaca que China está realizando una reconversión de la industria principalmente a través de los vínculos económicos que mantiene con Corea del Sur y Japón así como las relaciones con los países del Sudeste Asiático. En este sentido, señala que se dará una reconfiguración de la economía regional en donde destaca que en los próximos años será una economía regional más fuerte y menos centralizada en China. 

Como parte central del tema geopolítico y comercial se analiza el impacto del COVID-19 en la Nueva Ruta de la Seda, pues al ser un proyecto de infraestructura que busca conectar a Asia, África y Europa, implicando a más de 70 países, es de suma importancia para el desarrollo regional y global. De acuerdo con el Embajador, en un inicio se reforzó el contacto entre los Estados miembros de esta iniciativa en términos de la emergencia sanitaria. Sin embargo, hacia el segundo y tercer mes de esta crisis se observa una ralentización de los proyectos de infraestructura como consecuencia de la crisis ya no solo sanitaria sino económica que también ha repercutido en el comercio exterior de China que durante los primeros tres meses tuvo una caída del 7%.

La última parte de este conversatorio consiste en una sesión de preguntas al Embajador Bernal que tiene como objetivo promover el diálogo y lograr un mayor acercamiento a este tema. La primera pregunta consiste en cómo puede México construir una relación más ambiciosa con China, sin dejar de tener en cuenta su posición con Estados Unidos. El Embajador Bernal responde que es necesario tener en cuenta que si bien la relación económica y comercial entre México y Estados Unidos supera en números la relación con la República Popular China ésta representa una gran importancia pues es el segundo socio comercial de México. Por ello, se debe buscar afianzar aún más, a través de la incorporación de nuevas tecnologías, una participación más responsable con las inversiones chinas en México así como ampliar los sectores de inversión. Asimismo, se deben ampliar las alianzas en términos turísticos, culturales y de educación, y para lograrlo es necesario reforzar el diálogo político entre ambas naciones. La segunda pregunta se relaciona con la feria de importaciones de China, específicamente si este evento se realizará, y si el gobierno ofrecerá apoyos para los empresarios mexicanos. El Embajador Bernal responde que este evento ya está programado y cuenta con la participación confirmada del sector empresarial mexicano mismo que ha duplicado la participación del año anterior. Respecto a los apoyos por parte del gobierno éstos no han sido confirmados aunque al momento del conversatorio se encuentran en discusión. 

Se plantea otra pregunta acerca de cómo impacta el COVID-19 en la relación Rusia-China-Estados Unidos y cómo se llevará a cabo esta relación en la era post-COVID. El Embajador responde que el acercamiento durante la pandemia ha sido muy importante ya que se han realizado por lo menos tres conversaciones directas entre los Jefes de Estado, y que si bien no se descartan las tensiones, no se ha suscitado ningún conflicto de cooperación. Se realiza otra pregunta acerca de qué medidas contracíclicas ha tomado China para superar la crisis ante lo cual el Embajador responde que en primera instancia antes de iniciar la reapertura de la economía se llevó a cabo un análisis de los sectores más afectados y de las medidas más adecuadas para su recuperación. Posteriormente se implementaron estímulos directos al sector agrícola, apoyo a grandes empresas a través de certificados que impedían penalizaciones en caso de no cumplir sus obligaciones ante socios internacionales, recursos para iniciar fábricas y apoyos a pequeñas y medianas empresas como subsidios a servicios básicos, condonación de rentas, apoyos para el sector privado, financiamiento público y privado a través de la baja de tasas de interés, inversión en energía renovables y telecomunicaciones, y finalmente se invirtió en el nuevo modelo de negocios que representa el desarrollo de aplicaciones, comercio electrónico entregas a domicilio y programas de inteligencia artificial. 

Como conclusión de este conversatorio se realiza una última pregunta acerca de la perspectiva a futuro de la región del Pacífico Latinoamericano frente a la relación con China en donde el Embajador responde que antes de reiniciar el dinamismo en esta relación es importante superar la crisis sanitaria para retomar las relaciones económicas. En el caso de Chile al detener la relación con China se observa un gran impacto, pues es su primer socio comercial. En menor medida ocurre lo mismo con Perú y en el caso de Brasil también existe un impacto, pero al tener mayor fuente de diversificación este no es tan grande. La perspectiva general es que al terminar la pandemia se tratará de retomar los niveles de comercio que se tenían antes de la crisis a través de proyectos de inversión con el fin de fortalecer esta relación sudamericana con China.  

Elaborado por Daniela Martínez