DEMOCRACIA, LIBERTADES Y COMBATE AL COVID-19: EL CASO DEL COREA DEL SUR

El Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI) presenta el webinar "Democracia, libertades y combate al COVID-19: el caso del Corea del Sur" . Este webinar tuvo lugar el 2 de junio de 2020 y pertenece a la serie "Quarantine Webinars". Dentro de este webinar contamos con la participación del Emb. Bruno Figueroa Fischer, Embajador de México en Corea del Sur. La discusión fue moderada por Agustín Barrios Gómez, Consejero COMEXI.

El webinar es presentado por el presidente de COMEXI, Luis Rubio, cuenta con la participación del embajador de México en Corea del Sur Bruno Figueroa, y es moderado por Agustín Barrios Gómez. Bruno Figueroa empieza describiendo su experiencia en Corea del Sur, uno de los países que ha dado una respuesta muy efectiva durante este tiempo de pandemia. Se centra en un tema que no ha sido de los más discutidos, que es el aspecto legal, que define el éxito o no de una política pública de salud. Corea del Sur fue uno de los países más golpeados al principio de la pandemia, debido a su dependencia y cercanía con China. Durante aproximadamente un mes, se mantuvo como el segundo país con más casos en el mundo. A pesar de esto, el país adoptó medidas rápidamente y ha sabido lidiar con el problema de una manera democrática y eficaz. La sociedad coreana defiende fuertemente sus derechos, denuncia el abuso de poder, y cuenta con un sistema judicial extremadamente independiente. El embajador Figueroa prosigue a cuestionar qué aspectos de este tema son universales y cuáles individuales, ya que cada país ha enfrentado a su propia manera el tema de las libertades y la democracia en el marco del combate al COVID-19. A lo largo del webinar, expone tres axiomas que se desarrollarán consecuentemente.

El primer axioma es el siguiente: toda acción efectiva desde el punto de salud pública  impacta las libertades individuales. La OMS estableció lineamientos para acabar pronto con el COVID, incluyendo la detección de casos, la realización de pruebas, el aislamiento de los infectados, y el rastreo de contacto.  Cada uno de los procesos tiene su peso y significa un gran número de acciones gubernamentales. Uno de los pocos países que cumple con el protocolo completo es Corea, por ello aplicó muy pronto desde febrero una vigilancia epidemiológica extrema, que es el fundamento de toda su acción. Para esto, ya contaba con una ley robusta para el control de las enfermedades infecciosas, establecida en el año de 2015 debido a una epidemia del síndrome respiratorio agudo del Medio Oriente. Existe en el país un centro que se encarga especialmente de controlar cualquier tipo de enfermedad o crisis sanitaria que se presente. El monitoreo es igual de impresionante, ya que obligan a la población a descargar una aplicación en sus celulares, también el tienen la capacidad de reconstruir los movimientos pasados de cualquier persona y rastrear quiénes han estado a su alrededor previamente. Todas estas acciones están permitidas sin el requerimiento de una orden de juez. Los responsables de salud pública coreanos decidieron hacer todavía más robusta la ley, rastreando igualmente los movimientos financieros de las personas. Se dieron cuenta que la mayoría de los contagios se dieron en lugares en donde la gente saca sus tarjetas de debito o credito para pagar en distintos establecimientos. En este caso se ha afectado el derecho a la privacidad de la información debido a la vigilancia epidemiológica. Conscientes de esto, los legisladores precisaron que toda la información se destruirá cuando las tareas relevantes hayan sido cumplidas. 

Otras de las libertades que fueron acotadas tienen que ver con los movimientos y las concentraciones humanas, por ejemplo las manifestaciones políticas, actividades deportivas masivas, englobando la libre expresión y el derecho de asamblea. Recientemente ya volvieron las manifestaciones pero con la gente usando cubrebocas y sana distancia en la medida de lo posible. Adicionalmente, el gobierno recomendó a las instituciones religiosas evitar sus reuniones, a lo que una iglesia en particular hizo caso omiso y causó la multiplicación significativa de los casos en una semana. Esta iglesia se negó a entregar el listado de sus miembros al gobierno y tuvo que entrar la policía a sacar documentos y computadoras para recabar la información. A partir de este caso, los templos y lugares religiosos tuvieron que cerrar aunque algunos siguieron sin adoptar las reglas. Actualmente ya pudieron abrir, pero con medidas sanitarias estrictas. 

El segundo axioma establece que la confianza entre el gobierno y los ciudadanos define la dimensión de las libertades coartadas. Es decir, que existe un acuerdo tácito entre la jerarquización de prioridades o valores. La sociedad coreana estuvo dispuesta a que las autoridades monitorearan sus movimientos y los hicieran públicos para su protección. A cambio de esto, nunca hubo confinamiento ni cerraron los negocios privados. Para el gobierno la clave fue la libertad económica a cambio de la vigilancia personal y el acatamiento de medidas estrictas de control para el manejo de la epidemia. A diferencia de otros países, en Corea el uso de cubrebocas se debe mucho a la presión social. La sociedad es confucionista, valora más el aspecto de la colectividad que el individual. 

Lógicamente, todo acuerdo entre el gobierno y la sociedad tiene sus límites, que si llegan a romperse se daña profundamente la confianza. La Asamblea Nacional de Corea nunca cerró, más que dos días porque entró una persona infectada. Las elecciones legislativas se llevaron a cabo el 15 de abril como estaban planeadas, ya que éstas nunca se han pospuesto ni cambiado aún habiendo guerra o en este caso una crisis sanitaria. Una gran parte de la población decidió votar por correo o ir a votar antes para que no hubiera tanta gente el día de las elecciones, y los demás tuvieron 100 minutos exactos para ir a votar, contando con una de las tasas de votación más altas de la historia. Otro tema controversial en Corea fue el de la pulsera de rastreo para quienes están obligados a la cuarentena, medida que no se llevó a cabo en el país durante la pandemia, sino solo a las personas que cuentan con arresto domiciliario. Cabe recalcar que los pactos entre el gobierno y la sociedad no son sencillos, ni permanentes, ni perfectos, ya que la población no es homogénea y el poder debe reaccionar ante estas realidades. 

El embajador Bruno Figueroa introduce a continuación el tercer axioma, mencionando que cuando se rompe la confianza entre el gobierno y el ciudadano, el primero tiende a reducir las libertades individuales si mantiene sus metas de salud pública. Cuando se rompe la confianza se pasa de las recomendaciones a las obligaciones, conllevando penas y castigos de carácter legal. El embajador relata el caso de contagio que se dio en un bar gay y resultó que en los registros de uno de estos bares, la mitad o más de los nombres y los teléfonos resultaron falsos, debido a que la sociedad es altamente conservadora. Esto fue estresante para el gobierno y tuvieron que rastrear todos los números captados por las torres de vigilancia, pidiendo a más de 10,000 personas que habían estado por ahí recientemente que se hicieran la prueba. Este caso tuvo varios efectos, incluyendo un señalamiento social en contra de una minoría, revuelo, algunos señalaron incursiones a derechos humanos,  y algunos tuvieron que hacerse la prueba de manera anónima. De ahí se vio la importancia de aplicar la ley de protección a la información personal. A partir del 11 de julio, se decretó que cualquier persona que entre a un establecimiento público concurrido debe bajar una app y generar con sus datos un código QR que será leído en la entrada de cada lugar. El gobierno anunció que la información será accesible únicamente en la base de datos del seguro social y por el organismo encargado de éste.

El embajador contesta la cuestión de cómo asegurar el respeto a la seguridad de los datos privados en la era del coronavirus,  y dónde poner el límite a la autoridad que pide cada vez más información. Argumenta que en el caso de Corea, como ya había mencionado anteriormente, la sociedad está dispuesta a dar información a cambio de que la meta de proteger a la población de la epidemia se cumpla. La autoridad no ha dado muestras de abusar del gran cúmulo de información individual, manteniendo el uso exclusivo en la esfera de salud pública, generando así una confianza sostenida legitimando y apoyando al partido que se encuentra actualmente en el poder. En suma, se ha visto cómo en el caso de Corea las autoridades diseñaron un sistema de vigilancia epidemiológica extremo con el pleno consenso de sus ciudadanos, quienes aceptaron limitaciones a diversas libertades fundamentales. Sin embargo, nunca ha quedado amenazada la libertad general y la democracia porque los límites no han sido rebasados por el gobierno. También habla de la eficacia del enfoque legal del gobierno, al concentrar en una sola ley todos los aspectos relativos al combate de una pandemia. 

Para terminar, el embajador contesta algunas preguntas establecidas por el moderador. Agustín pregunta acerca de la finalidad de los controles del gobierno, si se contempla que el virus no va a desaparecer y que eventualmente todas las poblaciones del mundo estarán expuestas. El embajador contesta que al tener el sistema tan potente como el de Corea, el objetivo es que no haya un caso más en el país, aunque se sabe que es bastante difícil. El moderador menciona otra pregunta del público acerca de qué tanto el gobierno mexicano ha tenido interés en indagar por medio del embajador sobre las mejores prácticas internacionales, representadas en este caso por la República de Corea. El embajador Bruno responde que sí ha habido interés, y el gobierno coreano ha establecido plataformas para poder presentar de manera muy general el funcionamiento de su sistema. El gobierno federal mexicano ha estado muy interesado desde el principio en saber qué tipo de pruebas estaba aplicando Corea a su población. A continuación se presenta otra pregunta de cuál fue el papel del poder legislativo y cuál de las experiencias resaltaría más el embajador. A esta pregunta, el embajador contesta que la parte legal es de fundamental importancia específicamente durante una pandemia como la actual, y que al tener una ley robusta y previamente establecida se logró un control adecuado y una respuesta efectiva. 

El moderador prosigue mencionando otra pregunta sobre cuál sería el papel en el orden mundial de Corea del Norte respecto a la pandemia. El embajador comenta que el gobierno de Corea del Norte reaccionó de la manera más racional posible, similar a Mongolia, que se cerraron inmediatamente cuando empezó el contagio severo desde China. En el caso de Corea del Norte, existe una fragilidad social y en términos de nivel alimenticio de la población, contando con un sistema de salud precario y muy bajas capacidades de respuesta. En el aspecto militar y geopolítico no ha cambiado gran cosa, sigue presionando para cambiar el estado de las cosas con las sanciones de la ONU, busca que EE.UU. se convierta en un aliado a cambio de una promesa de desnuclearización que no se ha dado. Recuerda que a finales de los años noventa, Corea del Norte sufrió una pandemia pero aún así el régimen sobrevivió. A través del moderador, Jorge Schiavon pregunta si el embajador tiene alguna recomendación para nuestro país a partir de las acciones de la República coreana en cuanto a las acciones para afrontar la pandemia. El embajador menciona que no le corresponde dar recomendaciones al gobierno de México, y sobre todo hablando del tema de libertades y democracia. 

Otra pregunta del público tiene que ver con las comunidades mexicanas que están en Corea y el tipo de apoyo que se les está proporcionando. El embajador comienza por explicar la situación de las comunidades coreanas en otros países. Lo que hizo el gobierno fue llevar a cabo la repatriación de ciudadanos coreanos no residentes de todos los países del mundo, y en segundo lugar un nivel de respuesta empresarial. Las siguientes preguntas son acerca de los estímulos fiscales y la respuesta al sustento económico por parte de Corea, además del papel que ha jugado la ciencia y la tecnología en cuanto al tratamiento de las soluciones para el COVID-19. Para responder, el embajador dice que Corea tiene enormes reservas monetarias y un gobierno que se ha beneficiado de superávits en el ejercicio de su presupuesto, logrando planes de estímulos fiscales muy significativos. Fue aprobado el que todo ciudadano coreano recibiera una cantidad de dinero y estímulos sensoriales en función del daño y de la situación estratégica de los distintos sectores económicos. La respuesta de Corea habla también del estado tan impresionante en el que se encuentran respecto a la ciencia y tecnología. Lo define como ‘brutal’, con una capacidad de manejo de control técnico y tecnológico en todos los niveles. A finales de enero, el gobierno convocó a los centros de investigación públicos del sector de medicina y biológicos para comunicarles el tiempo que tenían para desarrollar las pruebas, para producirlas masivamente y de la manera más rápida posible. Los conocimientos existentes y la infraestructura disponible fueron lo que permitieron un avance óptimo e impresionante. 

Las últimas preguntas tienen que ver con lo que el embajador menciona en un escrito acerca del confucionismo y la cultura coreana. El embajador responde que es un tema crucial para entender la respuesta en el extremo Oriente y por qué es difícil replicarlo en otros lados del mundo. Efectivamente el tema de confianza de una autoridad hacia su sociedad, el tema de la presión social, y la importancia de la colectividad ante la individualidad, explica lo que ha pasado en las sociedades confucionistas. La última pregunta viene por parte del presidente de COMEXI, Luis Rubio, cuestionando cómo se logró la fortaleza del poder judicial coreano y de qué manera se vuelve confiable para la ciudadanía. El embajador Bruno dice que es el resultado de la historia contemporánea de Corea, después de vivir una historia de dictadura, hubo una presión social incontenible para alcanzar un equilibrio de poderes que fuera real y con recursos para ejercer su poder y hacerlo cumplir de la mejor manera. 

Elaborado por Valeria Maceiras