IMPACTO DE LA RECESIÓN ECONÓMICA EN EL SECTOR BANCARIO

El Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI) presenta el webinar "Impacto de la recesión económica en el sector bancario" . Este webinar tuvo lugar el 3 de septiembre de 2020 y pertenece a la serie "Quarantine Webinars". Dentro de este webinar contamos con la participación de Humberto Pérez Rocha (Socio, Resolución de Capitales), Mauricio González (Socio Fundador, GEA) y Luis Niño de Rivera (Presidente, Asociación de Bancos de México). La conversación fue moderada por Delia Paredes, Directora de Asuntos Económicos Banorte.

El webinar da inicio con una participación de Luis Rubio, presidente COMEXI, quien expone que el sector financiero es el conjunto de entes comunicantes que vinculan y establecen una relación directa entre toda la vida económica y hacen posible su funcionamiento. Como a todos los sectores de la economía, el COVID-19 ha significado un reto por lo que es importante preguntarse cómo se ha comportado, cómo se ha administrado este proceso y qué riesgos enfrenta todo este sector en el contexto actual. Da la bienvenida al Mtro. Mauricio González, al Mtro Luis Niño de Rivera, al Lic. Humberto Pérez Rocha y a la Mtra. Delia Paredes quien fungirá como moderadora de la sesión. 

La Mtra. Paredes inicia su participación destacando que la pandemia ocasionada por el COVID-19 ha traído como consecuencia un replanteamiento de las perspectivas económicas no sólo para este año sino para los próximos cinco o diez años. La lucha contra esta pandemia ha inmerso al mundo en una recesión que si bien se estimaba que pasaría no se esperaba que fuera como consecuencia de una pandemia. Añade que el Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que 157 países caerán en recesión este año, lo que equivale a que un 80% de de la economías del mundo verán un retroceso en su Producto Interno Bruto (PIB). Afirma que es una crisis sin precedentes pues significó tres choques simultáneos en la economía: 1) un choque de oferta pues fue necesario detener las industrias y los servicios; 2) un choque de demanda como consecuencia de las limitaciones en la movilidad de las personas y de las empresas y; 3) un choque financiero ante el incremento de aversión al riesgo y la incertidumbre que se ha generado. 

Analiza el contexto mexicano y destaca que esta coyuntura encuentra al país en una fuerte desaceleración económica a lo que se suma la desconfianza para la inversión y el consumo, así como una transformación política sin precedentes. La Mtra. Paredes resalta que hay un lado positivo pues los cambios estructurales que se han aplicado a la economía mexicana en los últimos 30 años la han hecho más resiliente.

La Moderadora presenta al Mtro. González quien hablará sobre los desafíos para la Banca en México en los próximos años. En este sentido, analiza que la crisis actual en México tiene dos vertientes, por un lado, la pandemia por COVID-19 y por otro lado el tema del petróleo. Señala que la parte más fuerte de la crisis se relaciona al consumo ya que es la fuente más importante de la actividad económica en México y al estar obligados a permanecer en casa como consecuencia de la pandemia, se ha cambiado radicalmente el patrón de consumo. Este sector se divide en dos categorías, consumo fundamental (alimentos, energía eléctrica, transporte) y elementos prescindibles (restaurantes, vacaciones, entretenimiento). Frente al descenso del consumo y de las exportaciones, que en conjunto suman cerca del 80% de la actividad económica la inversión cae ya que no es necesario ampliar la capacidad productiva. En cuanto al sector laboral señala que, durante la pandemia, aproximadamente cinco millones de personas han perdido su fuente de ingreso tanto en el sector formal como en el informal.

El Mtro. González destaca que el problema no es la caída del PIB, sino que esto afecta a otras áreas de comportamiento económico como son las finanzas públicas ya que al caer la actividad económica también lo hace el cobro de impuestos entendiendo así que cuando los ingresos disminuyen el déficit fiscal se eleva. A esto se suma la situación de Pemex que es una pieza clave en las finanzas públicas, que se ve afectada por esta crisis que agrava la situación de debilitamiento financiero que ya sufría la institución.

De acuerdo con los registros realizados por el INEGI, se observan caídas en el sector de la demanda, el consumo privado ha disminuido en 10%, la inversión en activos fijos 21%, las exportaciones no petroleras 16%, las exportaciones automotrices 30% mientras que las exportaciones agropecuarias aumentaron un 5%. Por el lado de la oferta también existen caídas, la construcción decrece un 21%, las manufacturas 16%, el sector industrial 14% y el sector de servicios 10%. Indudablemente la economía ha sufrido un golpe muy severo pero está en proceso de recuperarse. El Mtro. González señala que México no es ajeno a las crisis ya que en los últimos 50 años el país ha tenido cinco caídas económicas tras las cuales se ha dado un crecimiento que normalmente compensa el descenso de la actividad económica del año previo. En estas últimas cinco crisis, la economía mexicana ha tardado entre 12 y 18 meses en contrarrestar los efectos adversos en este sector, sin embargo, esta ocasión será diferente pues la problemática no surge como consecuencia del exceso de crédito sino por la falta de gasto y de consumo derivado de la pandemia.

Para el Mtro. González es importante resaltar que la recuperación de la economía no es equivalente a mejoría, sino que se refiere al momento en el que el PIB, el consumo, el gasto del gobierno, la inversión en activos fijos, etc., alcanzan los niveles previos al año de caída. Para la situación actual, el primer sector que se recuperará será el gasto público pues se estima que para el 2021 estará por encima del nivel que tenía en 2019. Posteriormente, se recuperará el sector vinculado al comercio exterior gracias al T-MEC y a que la recuperación de la economía estadounidense y canadiense será más rápida. El mayor problema lo representa el mercado interno pues se estima que su recuperación será en el año 2024 sobre todo por la incertidumbre que vive el sector privado y porque está ligado al PIB, al empleo y a los salarios.

Para lograr un proceso más rápido de recuperación de la economía, el Mtro. González propone: 1) establecer un plan de reactivación económica; 2) lograr que el gobierno cambie la estructura del gasto público con el fin de lograr apoyos destinados a la ayuda fiscal para la población. Como comparación Brasil cuenta con programas de apoyo a este sector del 6%, Sudáfrica del 5%, Argentina del 3% mientras que los de México no llegan ni al 1% y 3) mejorar la confianza con el objetivo de estimular al sector privado y a las inversiones.

En cuanto a las finanzas públicas, se han deteriorado por un aumento del gasto con una caída de los ingresos, en este sentido el déficit sube lo que lleva a la necesidad de solicitar créditos. En 2019, se logró que la deuda interna llegará a cero crecimiento porque se logró un balance primario superavitario y el déficit fiscal fue bajo, sin embargo, en 2020 el saldo de la deuda pública (interna y externa), va en aumento y previsiblemente crecerá a mayor ritmo en el futuro.

Para concluir su primera participación, el Mtro. González establece los desafíos económicos para la banca que son diversos e importantes:

1.    Bajo crecimiento de demanda y producción por un periodo prolongado

2.    Debilitamiento de la economía de los hogares por la falta de empleo y de ingresos

3.    Liquidez apretada en empresas y gobiernos

4.    Dicotomía entre tasas de interés y de inflación

5.    Reconfiguración de cadenas productivas con el fin de lograr nuevos modelos de negocios

Humberto Pérez Rocha inicia su primera participación analizando el índice de capitalización de la banca múltiple ya que es el mejor indicador de la solvencia de los bancos. En este sentido, el año de 2019 se cerró con cifras muy sólidas y a pesar de la crisis sanitaria se ha logrado mantener para este 2020 ya que, de conformidad con el índice, el capital que requiere la Comisión Nacional Bancaria y el Banco de México es de 10.5, mismo que se ha sobrepasado en un 57% para este año. Esto refleja la solidez, la solvencia y la seguridad que los bancos ofrecen tanto a accionistas como a acreedores. Destaca que los activos de riesgo de los bancos para junio de 2020 suman $6.7 billones de los cuales el 31% corresponden a inversiones en valores y el resto corresponde a cartera de crédito. Esto es muy importante ya que estos $6.7 billones representan el 33% del PIB.

A continuación, analiza la situación de la cartera de crédito de los bancos en donde destaca que como consecuencia de las circunstancias actuales los bancos han tenido que reaccionar y tomar medidas adicionales con respecto a las provisiones preventivas. Tomando en cuenta un modelo de siete bancos, al cierre del 2019, las provisiones representaban 138 mil 577 millones de pesos, para el 2020 se han incrementado las reservas por un 18% de tal forma que hoy en hoy en día suman 163 mil millones de pesos contra una cartera vencida de 109 mil millones de pesos. A pesar de esta situación, el índice de cobertura se mantiene muy sólido. En el caso del margen financiero ajustado por riesgos crediticios de los bancos, para el primer semestre del 2020 se ha visto afectado hasta en un 60%. Situación que afecta los resultados operativos de los bancos pues comparado con 2019, el margen de este año se ha contraído hasta en un 80%. Si bien, los resultados netos se muestran positivos existe una severa contracción. El coeficiente de cobertura de liquidez de los bancos refleja su solvencia a corto y largo plazo, lo que es positivo pues es una fortaleza para enfrentar las condiciones adversas. Este índice se determina considerando los activos líquidos computables (inversiones en valores, efectivo en disposiciones) entre el flujo neto de salida de efectivo.

Para concluir su participación, el Lic. Pérez Rocha realiza las siguientes observaciones respecto a los siete bancos analizados:

1.     El índice de Capital se mantiene en un nivel muy superior al que establece la regulación contando con márgenes que podrán amortiguar un deterioro mayor en la calidad de la Cartera de Crédito.

2.    Las Inversiones en Valores fortalecen la calidad de los activos sujetos a riesgo, así como el índice de liquidez.

3.    La capitalización de los bancos al segundo semestre de este año, así como los altos índices de liquidez, son la mejor muestra de su solvencia y de sus fortalezas para enfrentar la adversidad.

4.    La capitalización de los bancos, así como su alto coeficiente de cobertura de liquidez, son elementos que les permitirán ser una palanca para la recuperación y el desarrollo de la economía.

5.    Los bancos han demostrado su capacidad de superación ante las adversidades experimentadas en este año, así como su talento para desempeñar una función relevante en la solución de la crisis.

Ahora, comienza su participación el Mtro. Niño de Rivera destacando que la fortaleza en la estructura financiera de la banca es muy relevante para levantar la economía del país pues se presenta como parte de la solución a la crisis derivada de la pandemia por COVID-19. Para contextualizar en qué situación se encuentra México, analiza que El Índice de Capitalización de todo el sistema es 16.5% centra el 10.5% que exige la regulación, el Índice de morosidad a junio de 2020 equivale a 2.1% comparado con mayo del mismo año cuando se encontraba en 2.4% y la cobertura se encuentra 60% arriba del mínimo.

Tras la crisis de 1994, se ha trabajado intensamente con el fin de aplicar toda la regulación de manera puntual. En este sentido, se tomaron medidas cualitativas valiosas como la adopción de Basilea III, la aplicación de los nuevos requerimiento de liquidez (CCL), la constitución de reservas hacia adelante, una administración de riesgos (crédito, operacional, liquidez de mercado) más estricta e integral, la prohibición de productos apalancados no estandarizados, el impedimento de los descalces cambiarios en los balances cambiario así como el evitar descalces excesivos en los plazos de los activos y pasivos.

Hasta junio de 2020, el crédito bancario ha seguido creciendo principalmente hacia el sector privado que se incrementa, impulsado por las empresas y la vivienda que ha logrado mantener un ritmo de crecimiento del 10%. El problema se presenta en el consumo, ya que el impacto más severo ha derivado del confinamiento pues no sólo ha disminuido los ingresos, sino que ha replanteado la necesidad de salir y gastar. En términos de la captación bancaria, para el primer semestre de 2020, ésta creció en 700 mil millones de pesos.

Posteriormente, el Mtro. Niño de Rivera analiza dos componentes del riesgo de crédito: el Índice de Morosidad (IMOR) y el Índice de Morosidad Ajustada (IMORA) que tiene que ver con la cartera de crédito, más las reservas que se han aplicado a la misma. Para las empresas el IMOR equivale al 1.5% mientras que el IMORA al 2.7% lo cual es muy positivo. En el crédito hipotecario, el IMOR es de 3.1% y en el caso del índice de Morosidad Ajustada este valor se contrae lo que significa que se está castigando menos crédito que en años anteriores. En donde si se observa una diferencia significativa entre estos índices es en el consumo pues el IMOR representa el 4.5% mientras que el IMORA equivale al 13.3%.

El crédito al consumo representa la parte más importante de análisis de riesgo de la Banca. Está compuesto por las tarjetas de crédito, la nómina, los créditos personales y los bienes de consumo duradero de los cuales 92% provienen del sector automotriz. En tarjetas de crédito existe una estabilidad entre los índices, en la nómina es posible observar una mejora en contraste con los créditos personales y la cartera de crédito automotriz que representan un deterioro.

La Asociación de Bancos de México (ABM) ofreció un programa de diferimiento de intereses y capital con el fin de apoyar a sus clientes, así como otorgarles liquidez en un momento de apremio económico. Una de las medidas consistió en abrir espacios para todas aquellas personas que estaban al corriente al día 28 de febrero con el objetivo de diferir entre cuatro y seis meses pagos de capital e intereses en los créditos contratados, a este programa se inscribieron 9.2 millones de créditos que dan en total $1 billón de pesos de capital y representan $69 mil millones de pesos de intereses que se dejaron de cobra. Estos créditos se dividen de la siguiente manera $3.3 millones está en MyPyME y créditos a personas físicas con actividad empresarial, $3.4 millones corresponden a tarjetas de crédito, $2.2 millones a consumo no revolvente, $325 mil son hipotecas y $39 mil son créditos a empresas.

El Mtro. Niño de Rivera concluye su participación estableciendo qué sigue para la Banca:

1.    Restructuración de créditos

2.    Creación de reservas adicionales

3.    Reactivación de sectores estratégicos a través de:

a.    Elevar la oferta y la demanda agregadas

b.    Generar empleos

c.     Incrementar exportaciones

d.    Apoyar proyectos de infraestructura

e.    Estimular la capacidad de consumo

4.    Transformación de la Banca de analógica a digital

La Mtra. Delia Paredes retoma la palabra para encaminar la conversación hacia el tema macroeconómico de la falta de apoyo por parte del gobierno que, comparado con lo que se ha logrado en otros países resulta ineficiente a lo que se suma la falta de un plan de recuperación. En este sentido, plantea el cuestionamiento de cómo reconciliar este deterioro en la situación de las finanzas públicas y si es una cuestión de una reforma fiscal o habría que pensar en una asignación más eficiente del gasto. El Mtro. González establece que el gobierno debe de trabajar por ambos lados, México tiene muchos impuestos, sin embargo, este sistema trabaja de forma muy eficiente ya que se genera poca recaudación. En este sentido, surge la necesidad de una reforma tributaria con el propósito de que el gobierno tenga más ingresos sin que se desaliente la actividad productiva, la inversión en activos fijos o el ahorro. Respecto al gasto, señala que, en los primeros siete meses del 2020, se asignaron cuatro veces más recursos a los programas asistenciales y a la construcción de la refinería, el aeropuerto de Santa Lucía y el Tren Maya que a servicios de salud, educación y seguridad por lo que una reestructuración del gasto público se considera prudente.

A continuación, la Mtra. Paredes plantea un segundo cuestionamiento en torno al panorama a futuro de la Banca y la cartera vencida en el contexto de la pandemia y la nueva normalidad. El Lic. Pérez Rocha señala que es en el área de consumo en donde se presenta el mayor riesgo, pero mucho depende de la capacidad de cada banco para reestructurar las obligaciones de todos los clientes y deudores que están en problemas. Destaca que en los últimos años esta capacidad ha sido muy grande e inclusive se han implementado mecanismos como la venta de carteras de consumo a inversionistas mexicanos y extranjeros y la creación de otras entidades que absorban la cartera de crédito en problemas, logrando así separar del banco la cartera mala a través de subsidiarias que se dediquen a la recuperación. Por más adversa que la situación sea, los bancos tienen la capacidad de manejarla y mejorarla. El Mtro. Niño de Rivera coincide en que la función fundamental de la banca en materia de crédito es el origen, la gestión y la recuperación que van de la mano de la capacidad de responder al acreditado en las circunstancias más adversas y no sólo en las épocas buenas.

Para finalizar el diálogo, la Mtra. Paredes comenta que, de acuerdo con la última encuesta de Banxico sobre la evolución del financiamiento de las empresas, la mayoría de las empresas mencionaron que la situación económica era el principal factor limitante para solicitar un crédito, destacaban también las ventas y la rentabilidad de sus propias empresas, así como los montos exigidos como colateral y la disposición de los bancos a otorgar créditos. En este sentido, cuestiona cuáles son los factores por el lado de oferta que limitan el flujo de crédito. El Mtro. González señala que es muy difícil hacer pronósticos puntuales sobre la rapidez y dirección de la economía por lo que los planes para los clientes deben ser a la medida en función de su capacidad de pago y de cómo crecen sus ventas y su plantilla de personal. Considera que la Banca está preparada y cuenta con los recursos y si bien esto no garantiza el éxito otorga oportunidades y estabilidad. El Mtro. Niño de Rivera añade que continúa el crecimiento en el crédito a las empresas ya que la Banca tiene mucho interés en seguir otorgando préstamos. Para el Lic. Pérez Rocha es importante que las empresas solicitantes de crédito sean más proactivas ya que el obtener un financiamiento es cada vez más difícil no por la indisposición de los bancos sino por que las circunstancias exigen ser más precisos y contundentes en la propuesta para obtener un crédito.

Elaborado por Daniela Martínez