KAMALA HARRIS VS MIKE PENCE: LA CONTIENDA POR LA VICEPRESIDENCIA

El Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (COMEXI) presenta el webinar "Kamala Harris vs Mike Pence: la contienda por la vicepresidencia" . Este webinar tuvo lugar el 9 de octubre de 2020 y pertenece a la serie "Quarantine Webinars". Dentro de este webinar contamos con la participación de Amy Glover (Presidenta y Fundadora Agil (e) y Asociada COMEXI), Jessica De Alba Ulloa (Investigadora, Universidad Anáhuac México y Asociada COMEXI), La conversación fue moderada por José Carreño Figueras, Directora del Área Internacional del Heraldo de México y Asociado COMEXI.

El moderador José Carreño comienza por mencionar que la importancia de los vicepresidentes es claramente alta y cada candidato representa mucho más que un cargo. Por un lado, Mike Pence representa un partido republicano que ya está en juego, está en el poder, y que sigue siendo hasta ahora predominantemente blanco, anglosajón y protestante. Por otro lado, Kamala Harris representa lo que aparentemente quiere ser el partido demócrata, una mujer de minorías étnicas e hija de inmigrantes, con lo cual se podría definir como el partido demócrata del futuro. Procede a presentar a las invitadas Amy Glover y Jessica de Alba y pide que cada una establezca su posición. Jessica de Alba empieza la conversación estableciendo que el tema a analizar es el debate de los candidatos a vicepresidentes de Estados Unidos (EE. UU.). Comenta que el vicepresidente Mike Pence ha sido muy eficaz al señalar qué tan lejos se han ido los demócratas de la fórmula Biden-Harris. La atención de los medios ha estado en los escándalos de Trump y los votantes no han podido recibir información acerca de asuntos relevantes como cuánto costaría el Green New Deal, del aumento de impuestos que pesaría sobre la clase trabajadora a través de tasas comerciales y corporativas más altas, de la meta de eliminar la utilización de combustibles fósiles, el historial de Biden en política exterior. La distinción entre los dos candidatos a la presidencia es que Biden quiere hacer la respuesta a la pandemia una respuesta federal y obligar al uso generalizado del cubrebocas, mientras que Trump ha delegado la responsabilidad a cada estado. La principal crítica de Harris sobre el virus fue menos sobre el fondo que sobre la retórica y el comportamiento personal de Trump, pero finalmente el vicepresidente Pence tuvo razón en que, en cuanto a vacunas, pruebas y otros detalles, el plan de Biden es lo que ya estaba haciendo la administración de Trump. Además, hubo unas imprecisiones en cuanto al Obamacare, a datos económicos sobre el crecimiento, la tasa de desempleo y el aumento en los salarios y datos positivos de manufactura.

Amy continúa y establece su posición, opinando que el debate vicepresidencial fue mucho más productivo que el debate presidencial porque se pudo entrar un poco más en la temática. Para el vicepresidente Pence defender la reacción que ha tenido ante la pandemia es casi imposible, la insistencia en no escuchar a autoridades medicas y cuestionar la ciencia ha tenido graves consecuencias. De las cosas que le resultaron más interesantes fue el hecho de que Pence no contestó la pregunta de si acatarían el resultado de la elección, porque en su opinión queda bastante claro que van a perder, de acuerdo a las encuestas y proyecciones actuales. Algo que le parece muy preocupante es la división que ha creado Trump en el país en los últimos cuatro años, con una falta de civilidad que no tiene cavidad en una democracia en donde tiene que haber respeto para las reglas, las instituciones y las personas. Opina que Kamala tuvo un buen papel, insistiendo en el uso de la ciencia como herramienta principal para guiar la política pública respecto a la crisis del Coronavirus. 

El moderador prosigue diciendo que el debate puso muy en claro por qué mucha gente podría votar en contra del presidente Trump, pero no le quedan claras las razones por las que la gente debería de votar a favor de Joe Biden; resaltando que el punto importante es la pandemia del COVID, preguntándose qué es lo que pueden hacer cada uno de los dos grupos para enfrentar los problemas. El presidente Trump tiene un problema de credibilidad en cuanto al manejo de la pandemia, mientras que Biden cuenta con la objeción que plantea Mike Pence preguntando qué otra cosa va a hacer además de cerrar la economía. Jessica comenta que en cuanto a la respuesta a la pandemia, muchas de los fracasos tienen que ver menos con las fallas del presidente y más con una condición que existe y que debilita a la coalición, que es una hostilidad que es popular a todas la formulación de políticas federales y es un individualismo reflexivo que está desconectado con el bien común, es un liberalismo popular y profundamente estadounidense. El propio Trump no es el motor principal en esta situación, la realidad es que la burocracia de la salud pública está llena de liberales y que ha sido un lugar para el fracaso de la pandemia porque algunas de estas fallas como las de Trump han sido fallas de mensaje, de voluntad y de imaginación. En general son problemas con estructuras y hábitos más que por personalidades, una decadencia institucional que precede a Trump existirá cuando él se vaya.

Otro punto importante más allá de Trump es que tantos países de Europa Occidental, por no hablar de América Latina, han tenido tasas de mortalidad similares a las de EE. UU., estableciendo el hecho de que hay convergencias y de la posibilidad de que las tendencias de principios del siglo XXI nos han dejado compartiendo más cosas en común a EE. UU. no solo con Francia y España, sino con México y Brasil. Se ha buscado que los estadounidenses estén más informados sobre las políticas y a ella le parece que los medios se han dedicado a presentar solamente la división y a presentar a Trump como un personaje indeseable desde el 2016 hasta el momento. Biden presenta una fórmula que le parece da un poco de miedo sobretodo por la salud del candidato y la posibilidad de que Harris pudiera ser presidente de EE. UU. en caso de que algo pasara. A continuación, Amy contesta la pregunta del moderador en cuanto al porqué votar por Biden. Argumenta que Biden es alguien que lleva muchos años en la política, a comparación de Trump quien es un empresario que nunca ha estado en la política antes de la presidencia y no entiende lo que es el servicio público porque las metas en un negocio son completamente distintas a las del trabajo por el bien común. Los medios no tienen que presentarlo como un personaje indeseable porque él solo se presenta así. Una ventaja de Biden es que está reconocido por fomentar la unión y trabajar de la mano con republicanos. Con la fórmula de Biden-Harris EE. UU. regresaría al multilateralismo y claro, a los Acuerdos de París. Otra cosa que le gustó y que recalcó Harris en el debate es la disminución de impuestos para los millonarios en EE. UU. que desplomó el déficit, que ha crecido dos trillones de dólares. Hoy en día el sistema educativo en EE. UU.es es muy caro, así como el sistema de salud. Hay muchas razones, entre ellas la estabilidad del país, que Trump está poniendo en duda y ha puesto en duda el proceso electoral. 

Después de la intervención de Amy, el moderador José Carreño pregunta la opinión de las invitadas precisamente sobre el cuestionamiento que hace Trump sobre el sistema electoral y la expresión de desconfianza creando una situación en la que grupos armados o de derecha extrema se sienten con la posibilidad de hacer demandas o plantear situaciones que son inéditas en los Estados Unidos desde hace más de cien años. Pregunta por qué Trump no puede dar un golpe de estado cuando está planteando desde hace semanas cuestionamientos sobre la legalidad del voto y del sistema electoral, por qué Biden no tiene herramientas para contrarrestarlo y cuáles son las instituciones que podrían dar un balance a esta propuesta del presidente Trump. Jessica responde que primero que nada hay que corregir la desinformación presente en los medios de comunicación, que dicen que el presidente Trump no ha acusado a los grupos marginales y a los movimientos radicales, lo cual sí ha hecho en numerosas ocasiones. Los demócratas no han sido capaces de condenar a los miembros de Black Lives Matter, que son radicales y en oposición a Trump, queriendo desbaratar el país imponiendo políticas radicales de izquierda. La desconfianza en las instituciones no la trae Trump, el tema del fraude de las elecciones se ha visto ya en los medios de comunicación y muestra situaciones como papeletas de votación que han sido tiradas a la basura en varios lugares. Hay una diferencia entre el voto por correo, que se quiere generalizar sin poner controles para evitar el fraude, y el absentee ballot, que el presidente no ha criticado. La desconfianza en el proceso electoral viene de que haya un voto masivo por correo en donde no haya los controles adecuados para que se lleve a cabo correctamente.

Por el otro lado está la desconfianza en instituciones como el FBI, en la CIA, o en los burócratas del Departamento de Estado, que han tratado de mermar la presidencia de Trump desde su inicio en 2017. Jessica de Alba cree que valdría la pena desmenuzar el tema y dar información más acertada sobre lo que realmente está pasando. El moderador comenta que el presidente Trump efectivamente ha condenado al Ku Klux Klan, pero no ha condenado a los Proud Boys ni a ninguno de los grupos que están actuando ahora, creando un récord que no es fácil de borrar. Amy añade que Biden y Harris no van a condenar al movimiento de Black Lives Matter porque están a favor del movimiento porque hoy en día todavía no existe el estado de derecho para todos los ciudadanos americanos. El presidente Trump dijo en un debate: “Proud Boys, stand back and stand by”, siendo éste un grupo fascista, exclusivo de hombres, racista y violento, y el mismo tipo de grupo que amenazó con secuestrar a la gobernadora de Michigan, que en repetidas ocasiones ha insultado el presidente Trump. Si se analiza la tendencia de voto, todos los grupos menos la comunidad blanca prefieren al partido demócrata de manera abrumadora. Jessica responde a Amy que Biden y Harris son prácticamente lo mismo, no tienen mucho en términos de núcleo ideológico, sino que principalmente son motivados por la adquisición de poder, y la senadora Harris, independientemente si es mujer o no, sería un gran ejemplo y muy inspirador de lo que es posible en Estados Unidos.

El moderador interviene diciendo que Jessica tocó un punto muy importante que es la decadencia institucional que inicia previa a la administración de Trump y muy probablemente permanecerá después de él. Durante el debate para la vicepresidencia se puso de relieve que Trump parece defender e imponer, lejos de adaptar o entender las incomodidades sociales frente a las instituciones, cómo pretendería construir si él genera toda la política que lastima la confianza en instituciones, y por otro lado si llega Biden a la presidencia, cómo se va a recuperar esta confianza y cómo reconstruirá la trama de alianzas internacionales. Jessica comenta que la política exterior es muy importante y pensar que al regresar a las políticas de Obama con Biden se estará mejor es ilusorio, ha sido fácil deshacer los acuerdos que estableció el presidente Obama porque no fueron ratificados por el Senado, quitándoles la fortaleza que deberían de tener como acuerdos. El tema de las instituciones tampoco es un tema sencillo de arreglar, existe un gobierno que ha sido copado por liberales que se oponen a las políticas de Trump. La confianza en las instituciones debería de venir en la confianza que el presidente Trump ha dado a los americanos con sus resultados en los impuestos, en el regreso de la manufactura a EE. UU., en los buenos números de la economía antes de la pandemia, la tasa de crecimiento, la tasa mínima de desempleo, en los avances con resolución de conflictos en otros países, entre otras acciones acertadas. Por otro lado, Amy cree que no había desconfianza en las instituciones antes de que llegara Trump, no cabe duda en que los rusos intervinieron en la elección a favor del presidente Trump, del que existe un estudio público del FBI y la CIA al respecto. A pesar de esto, piensa que sí hay reformas necesarias en cuanto a las instituciones, como el Colegio Electoral que es bastante problemático y genera mucha confusión entre los estados y para los ciudadanos. Cree que es muy peligroso que Trump cuestiona al sistema electoral de Estados Unidos, nunca se había cuestionado la validez de la votación ni cuando hubo la situación complicada cuando ganó Bush contra Gore.

Espera que se logre llevar a cabo las elecciones y que no haya una crisis después del día de votación. Jessica agrega que no es factible lo que Biden dice sobre ponerle un alto a Rusia, ya que en la administración de Obama se le apoyó y todos los gobiernos anteriores han intentado tener una buena relación con este país. Otro punto del problema es lo que concierne a China, no hubo ninguna respuesta contundente por parte de ninguno de los dos debatientes. China ha ocupado todos los lugares que ha podido y lo lleva haciendo durante décadas silenciosamente, así que enfrentarse a China por medio de medidas económicas le parece que a México le está dando un efecto benéfico. Pence también hizo una defensa muy importante del gobierno de Trump diciendo que había derrotado al Estado Islámico, matando a al-Baghdadi, intimidado a Irán con el tema principal del estratega terrorista de Qasem Soleimani, y tanto Harris como Biden se opusieron a esos ataques. A continuación, el moderador pide a Amy que dé su comentario acerca del tema de China, que es muy relevante para la política de Estados Unidos hoy y en el futuro. Amy cree que se viene una relación complicada con China, y que fue un gran error haber salido del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP) porque era justo el contrapeso que se tenía con China. Cree que es muy peligroso haber insultado a China de la manera en la que lo hizo Trump, piensa que se debe de respetar a esa cultura milenaria y entender que hay conflictos importantes, pero se tiene que contar con un líder maduro. 

Como parte final de la conversación vienen las preguntas de la audiencia. La primera es de parte de Luis Rubio, quien señala que efectivamente el sistema gubernamental estadounidense ha sido capturado por intereses particulares diversos, haciéndolo disfuncional y Trump ha llevado a cabo importantes desregulaciones, pero su estilo y su retórica le han impedido beneficiarse de ello en términos de popularidad. Por su parte, el moderador comenta acerca de China, cómo ha ampliado su esfera de influencia, pero ha sido favorecida porque Estados Unidos ha dejado vacíos en ese sentido, entonces esto también refleja el estilo de gobierno de Trump que es lo que está a juicio en estas elecciones. Jessica responde que todo lo que sucedió en el proceso de investigación respecto a la intervención de Rusia es una pena, existen intereses particulares. Hablando del Colegio Electoral, en su opinión hay que deshacer las fibras más importantes y profundas del tejido estadounidense, lo cual piensa que es un profundo error porque representa una democracia representativa que funciona pese a que los demócratas digan lo contrario, evitando el desbalance de poder.

En cuanto a China, efectivamente la salida del TPP fue un gran error porque deja el vacío de comercio en ese lado del mundo, pero el Tratado de Libre Comercio de América Del Norte (TLCAN) tampoco era la mejor opción y estaba bastante obsoleto. Amy señala que el TPP iba a ser la modernización y cree que a NAFTA le faltaban ciertas cosas como el capítulo digital, y otros aspectos, que están incluidos en el TMEC. Lo que ella cree que no fue tan benéfico para México fue tanta intromisión del gobierno en sectores como el automotriz. Para cerrar la conversación, el moderador se dirige al tema de la futura relación entre México y Estados Unidos, y pide que las dos invitadas hagan un breve comentario en forma de conclusión. Amy comienza y dice que una presidencia de Biden-Harris va a ser más complicada para México, porque van a querer hablar de temas mucho más allá de la inmigración de los centroamericanos, y temas más complejos como laborales y de medio ambiente. La relación puede volverse más compleja después de años de tener una relación bilateral basada en un discurso machista y xenofóbico. Jessica del otro lado cree que a nivel macro y a nivel institucional, no habrá varios cambios, lo que se debe de dejar muy claro es que en la relación México-Estados Unidos, es una relación multiniveles que no va a cambiar ni a parar. El moderador pregunta cuáles serían los instrumentos legales que habría para evitar una crisis post-electoral en Estados Unidos. Jessica contesta que afortunadamente EE. UU. tiene instituciones que funcionan y simplemente si tiene que haber recuento de votos lo habrá. Amy cree que va a ser claro que Biden será el ganador, pero es preocupante el nivel de tensión social que se ha visto en los últimos meses.

Elaborado por Valeria Maceiras