Asociados en prensa

Puentes que se quiebran, pero nos unen

Ruth Zavaleta


Excélsior

En primer lugar, es de reconocerse que la iniciativa y solidaridad de los ciudadanos sigue siendo indispensable en un primer momento después de algún derrumbe como los que sucedieron en el colegio Rébsamen, el Tecnológico de Monterrey y el multifamiliar de Taxqueña, por poner algunos ejemplos. Fueron los vecinos, los padres, los amigos y familiares de las víctimas los que de inmediato reaccionaron, se organizaron e iniciaron las labores de rescate. Pero también hay que decir que, en un segundo momento, casi inmediato, la presencia de la autoridad de cualquier nivel de gobierno es fundamental para retomar los trabajos con mayor organización y eficiencia. Por supuesto, resulta mucho más efectivo si, además, las Fuerzas Armadas coordinan las labores de mayor riesgo.

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