Asociados en prensa

Valeria y Mara: cuando la justicia no basta

Cecilia Soto


Excélsior

Ya en prisión preventiva, el “chofer-socio” de Cabify, enfrenta probable sentencia de 60 años por feminicidio, 20 años por violación, más las que se acumulen.

También hemos pedido justicia para Valeria Teresa, la niña de apenas 11 años de edad, recién graduada de primaria, asesinada por un chofer de microbús en Nezahualcóyotl. En este caso una suerte de justicia bíblica llegó: el asesino se suicidó o fue inducido al suicidio por sus compañeros de cárcel, un tratamiento común bárbaro entre los presos para los asesinos de niñas. ¿Pero es esto justicia? ¿Pueden encontrar los padres de Valeria y Mara en las sentencias o destino de los culpables, siquiera una brizna de consuelo ante la pérdida devastadora de sus hijas. No lo creo.

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