Asociados en prensa

La farsa de la Asamblea

Raymundo Riva Palacio


Eje Central

1 er. TIEMPO: Tal como lo quería el Gran Tlatoani. El reloj político del presidente Enrique Peña Nieto, que parecía averiado, siguió marchando como lo calibró. Marcaba que primero tenía que ganar la elección en el estado de México, luego frenar a los aspirantes a la candidatura presidencial, después preparar una Asamblea Nacional del PRI que estuviera acotada y discutiera el libreto que les escribieron en forma de dictámenes, para que finalmente, como sucede en las democracias tuteladas, hacer como que había apertura para la discusión abierta sin temor a represalias, acomodar las cosas a sus deseos y obtener los resultados planeados.

Bajo este guión escrito en Los Pinos y ejecutado por el renaciente Jesús Murillo Karam, la Asamblea Nacional del PRI va a revisar los estatutos, la mesa que se prevé sea la de la mayor controversia, y eliminar los candados para quienes aspiren a la candidatura presidencial, contra quienes buscan endurecerlos y arrebatarle a Peña Nieto un poco del poder metaconstitucional de un presidente priista para elegir a su sucesor. Sus posibilidades son mínimas. 

Continúa leyendo aquí.

ENTRADAS RELACIONADAS

EU y el TLCAN

Leer más..

Riesgos de las redes sociales en 2018

Leer más..

¿El ocaso de Merkel?

Leer más..