Asociados en prensa

EU-Rusia: las tensiones crecen a pesar de Trump

Mauricio Meschoulam


El Universal

“Ahora mismo, como  país, tenemos la peor relación con Rusia que hayamos tenido en décadas” dice Ian Bremmer, el presidente de Eurasia, una firma consultora, “y sin embargo ahí están estos dos líderes que, por razones que no tienen sentido y que no se han explicado a satisfacción de nadie, está empeñados en adorarse el uno al otro”. Bremmer se refería, claro, a Trump y a Putin después de que se diera a conocer que en el contexto de la cumbre del G20 los dos mandatarios sostuvieron una segunda conversación privada durante una cena con sólo un intérprete ruso presente. La luna de miel, no obstante, podría estar terminando pronto. Por lo que parece, Trump no podrá evitar sellar con su firma la más reciente piedra en el camino de Moscú: una nueva legislación sobre sanciones que sigue alimentando la espiral conflictiva entre ambos países. El Kremlin, de su lado, amenaza con una respuesta que, en palabras de funcionarios rusos, será una represalia no “simétrica”, sino una represalia “dolorosa” para Estados Unidos. Y es que, en efecto, más allá de responder con sanciones económicas y diplomáticas de la misma magnitud (las cuales ya han iniciado), Rusia cuenta con un abanico de opciones que podrían hacer que Washington resienta otro tipo de consecuencias.
 
La nueva legislación aprobada por la Cámara de representantes y la cual se espera que sea aprobada por el Senado, no sólo aumenta la presión económica sobre Rusia y sobre terceros que hacen negocios con empresas rusas, sino que restringe los poderes del presidente para eliminar esas sanciones, necesitando ahora de la autorización del Congreso para hacerlo. Esta legislación ha colocado a Trump ante una encrucijada: si la veta, este asunto se añadirá a la gran cantidad de sospechas que ya existen acerca de sus intenciones personales y su relación “especial” con Moscú. Pero si, en cambio, decide no vetar la legislación, las tensiones con el Kremlin seguirán subiendo de nivel. Con ello se reducirá la flexibilidad que esta administración pedía le fuese otorgada para poder establecer un diálogo más fluido con Rusia a fin de reducir justo esas tensiones. Por lo que ha declarado la Casa Blanca, todo parece indicar que Trump no vetará la legislación y que, por tanto, su relación con Moscú enfrenta obstáculos que él en lo personal estaba deseando evadir.

Continúa leyendo aquí.

ENTRADAS RELACIONADAS

El Ingreso Básico de Anaya

Leer más..

El espacio del Frente

Leer más..

Hostigamiento sexual ¿histeria o anuncio de cambio?

Leer más..