Asociados en prensa

Liberalización competitiva y nivel de ambición en el TLCAN

Luis de la Calle


El Universal

Robert Zoellick, representante comercial de Estados Unidos bajo la presidencia de George W. Bush, acuñó el término liberalización competitiva para resumir la estrategia de política comercial ofensiva al perseguir cuatro categorías de apertura con carácter complementario. Los negociadores comerciales clasifican en cuatro categorías los procesos de apertura: unilateral (no estratégico), bilateral (estratégico por la selección del socio), plurilateral (estratégico por la definición del sector o la disciplina a negociar) y multilateral (no estratégico por ser de aplicación a todas las economías). Los países exitosos en el ámbito del comercio exterior construyen una agenda simultánea para todas y cada una de las categorías. La clave es no verlas como sustitutas, sino como complementarias: el valor marginal de cada de una ellas crece al avanzar en las otras tres.

Sin embargo, no pocos observadores e incluso negociadores tienden a verlas como excluyentes. Se preguntan, por ejemplo, ¿qué sentido tiene la apertura unilateral si se pierden fichas de negociación para las otras categorías? O ¿para qué perseguir aperturas no estratégicas que pueden mermar el acceso preferencial estratégico obtenido? El punto, no obstante, es reconocer que las negociaciones comerciales internacionales no son un fin en sí mismo, sino que deben evaluarse en términos de su impacto en la competitividad de la economía para la atracción de inversión y talento. Los países seguros de su propia competitividad son más propensos a apostar por la liberalización competitiva y enfatizar negociaciones simultáneas en todos los frentes ya que se retroalimentan entre ellas.

Continúa leyendo aquí.

ENTRADAS RELACIONADAS

2018: Meade

Leer más..

España, Francia y los riesgos del turismo de masa

Leer más..

Vanessa Rubio, la mexicana que también renegociará el TLCAN

Leer más..