Asociados en prensa

Tiempos de Trump: alianzas, vacíos y líneas de choque

Mauricio Meschoulam


El Universal

Hace unos días, el NYT publicó una nota que revelaba que Israel había llevado a cabo unos 100 bombardeos contra ISIS en territorio egipcio, algo que había sido coordinado con El Cairo. El que se esté dando publicidad a semejante grado de cooperación de Israel con un país árabe no es común. Esta misma semana supimos también que por primera vez, se había autorizado a aviones comerciales de Air India dirigidos a Israel, sobrevolar el espacio aéreo saudí, algo que Arabia Saudita ha prohibido por 70 años. Aunque Riad desmintió inmediatamente esa noticia, la colaboración saudí con Israel, un acercamiento que desafía a la historia, es conocida desde hace tiempo. Lo interesante es que, de esto último, ya no llama tanto la atención la cercanía IsraelArabia Saudita, sino la inuencia creciente de la India en la región y cómo todo lo que en ésta ocurre se conecta con un panorama más amplio. En este panorama es necesario incorporar los vacíos que Washington ha estado dejando en distintas zonas, algo que viene al menos desde Obama, pero que se profundiza en tiempos de Trump, y cómo es que las piezas se están acomodando en consecuencia. Quizás un primer tema tiene que ver con la guerra siria, un muy complejo conicto que combina una serie de factores locales, regionales y globales. A nivel regional, el resultado neto de la guerra es el fortalecimiento de la posición de Irán. Ese país es considerado el líder del islam chiíta, y es el mayor rival de Arabia Saudita, líder del islam sunita. Bajo el esquema que presenta la Siria actual, Irán conserva y fortalece su círculo chiíta que parte de Teherán, pasa por Irak, país de mayoría chiíta, cruza Damasco, que seguirá siendo gobernada por la élite alawita (una subsecta del chiísmo) y llega hasta el Líbano en donde opera la milicia chiíta de Hezbollah, armada, entrenada y nanciada por Teherán. Este solo hecho coloca en un mismo bando a Arabia Saudita y sus aliados con Israel, uno de los mayores enemigos de Irán. Es natural, por tanto, que la colaboración saudí y de otros países árabes sunitas con Israel se siga incrementando. La otra cuestión vinculada con ese mismo tema, tiene que ver con dos factores paralelos. De un lado, el vacío que viene dejando Washington en la zona no solo bajo Trump, sino desde antes. Y del otro, el fortalecimiento de la posición rusa en Medio Oriente. te. La Casa Blanca hizo del combate a ISIS su prioridad casi exclusiva. Y en efecto, intervino en Siria, pero solo con lo necesario para 12/2/2018 Tiempos de Trump: alianzas, vacíos y líneas de choque http://www.eluniversal.com.mx/articulo/mauricio-meschoulam/nacion/tiempos-de-trump-alianzas-vacios-y-lineas-de-choque 2/9 bombardear a esa organización, y para armar y entrenar milicias locales (principalmente de kurdos) a n de arrebatar a ISIS el territorio que controlaba en ese país. EU también colaboró de cerca con Bagdad para combatir a ISIS en Irak. No obstante, justo debido a que ISIS era su prioridad, Washington permitió el crecimiento y aanzamiento en la zona de milicias chiítas entrenadas y nanciadas por Irán, que en su momento pelearon contra ISIS, pero que hoy luchan contra diversos enemigos de EU. Rusia, en cambio, sí entró en Siria con todo para defender y salvar a su aliado Assad, ocupando los cielos y obligando a Washington a restringir sus operaciones. Gracias al Kremlin, el ejército sirio recuperó territorio y la iniciativa de esa guerra. Hoy, Moscú se ratica como la potencia con el poder para decidir el curso que tomará no solo Siria, sino otra serie de temas. Por ejemplo, Turquía entiende que, si pretende contener el avance kurdo mediante la fuerza, no es con Washington con quien tiene que negociar, sino con Putin. El propio Netanyahu, temiendo por el fortalecimiento de Irán, tiene que viajar a Moscú para intentar negociar los métodos mediante los que su país buscará contener a Teherán en la esfera de inuencia del Kremlin. Ese mismo vacío estadounidense, se puede encontrar más allá de Siria, por ejemplo, en Libia, otro país que sigue en guerra civil y que ha sido empleado por ISIS para establecer una de sus liales. Libia es uno de los lugares en donde, de acuerdo con Trump, Washington “no tiene un rol que jugar”. Por consiguiente, ese sitio se convierte en un candidato ideal para el ensanchamiento de la inuencia de Moscú, cosa que, evidentemente, ya está ocurriendo. 

Continúa leyendo aquí. 

ENTRADAS RELACIONADAS

Cita en la Casa Blanca

Leer más..

El nuevo procedimiento de responsabilidades administrativas

Leer más..

Muchos empleos, ¿y la productividad?

Leer más..