Asociados en prensa

No más “Paradise Papers”

Antonio M. Prida


El Semanario

Ha sido práctica común desde antaño, que quienes han podido ahorrar algo de dinero en el país, han sacado parte de sus ahorros para depositarlos en el extranjero. Ello para intentar protegerlos de las eventuales devaluaciones de nuestro peso y de posibles riesgos políticos, pero también con propósitos de ocultar la identidad del dueño de dicho patrimonio ante la inseguridad que priva en el país, así como de implementar estrategias de eficiencia fiscal.

Hay poco que reprochar a quienes han actuado de esta manera lícita, pues tristemente nuestros gobiernos no han podido brindar garantías suficientes a sus ahorradores, de que sus ahorros mantendrán su valor en el tiempo y de que estarán exentos de prácticas arbitrarias de la autoridad como la conversión de los dólares depositados en México en “Mexdólares”, con un tipo de cambio substancialmente menor al real, en los tiempos de la llamada Nacionalización de la Banca en 1982. Tampoco nuestros gobiernos han podido brindar la seguridad requerida para evitar que el hampa extorsione a quienes han logrado formar un patrimonio, por lo cual se han visto forzados a opacar su riqueza.

Continúa leyendo aquí.

ENTRADAS RELACIONADAS

Stateless Americans

Leer más..

EU: la división se agrava

Leer más..

El camino hacia pacto migrante

Leer más..