Asociados en prensa

Mirar hacia adentro (I)

Gustavo Mohar


Excélsior

La inesperada victoria de Donald Trump tomó por sorpresa a casi todo el mundo. Unos cuantos analistas no descartaron su triunfo al tener una aguda lectura del hartazgo del electorado con los políticos tradicionales como es Hillary Clinton y que el atractivo discurso de Bernie Sanders atraería el voto joven desencantado con su porvenir y un modelo económico que no les brinda oportunidades

A los mexicanos también nos desconcertó el agresivo discurso del hoy Presidente. Tal vez guarda rencores por sus negocios fallidos en México (llama la atención que no tengamos un hotel Trump en nuestras playas cuando construye en muchos otros países) o también su plataforma ganadora tocó la fibra desinformada, xenófoba, de suficientes estadunidenses que se identificaron con él y apoyan que nos insulte, le creen que el comercio bilateral es la causa de su desempleo, de que somos responsables del consumo de drogas en su país. En suma, que nuestra vecindad es un mal necesario, pero no inevitable, para lo cual hay que construir muros, expulsarnos y dejar de importar de México desde coches hasta aguacates.

Continúa leyendo aquí.

ENTRADAS RELACIONADAS

Stateless Americans

Leer más..

EU: la división se agrava

Leer más..

El camino hacia pacto migrante

Leer más..