Imprimir

Después del 8 de noviembre, ¿qué?

Escrito por Universidad Anáhuac el .

( 0 Votes ) 

Al momento de escribir este artículo falta una semana para las elecciones estadunidenses del 8 de noviembre. Las cifras señalan que Hillary Clinton (47.5%) aventaja a Donald Trump (45%), según sondeos de RealClear Politics. El Presidente es elegido por voto indirecto, por lo que el ganador necesita 270 votos del Colegio Electoral y, según este mismo sondeo, Clinton cuenta con 263 y Trump con 164 (31/10).

 

En 37 de los 50 estados ya comenzó el voto presencial por adelantado, el enviado por correo y sobresale la movilización demócrata en estados decisivos. En territorios clave como Texas (38 votos electorales), Florida (29), Carolina del Norte (15) y Arizona (11), entre otros, algunos tradicionalmente republicanos, el ganador todavía está en el aire.

El viernes pasado, el FBI anunció que encontró nuevos emails y reabrió la investigación sobre el servidor privado que utilizó la aspirante demócrata, lo que recortó su ventaja sobre Trump e incrementó el enojo del electorado contra Clinton, porque desconfían de ella. Por lo anterior, aún no se tiene un panorama claro sobre el vencedor.

El voto latino será decisivo y más cuando Trump ha insultado a ese sector, por lo que Clinton hará todo lo posible para movilizarlo a su favor y también tratará de atraer a las otras minorías y a los jóvenes. Incluso entre el sector latino hay sospecha hacia la candidata demócrata.

Estas elecciones han sido muy hostiles y han polarizado a la sociedad estadunidense. El efecto Trump igualmente afectará los resultados en el Congreso, ya que una parte de éste se renovará el mismo 8 de noviembre.

El contexto de estas elecciones está marcado por: efectos de la crisis financiera de 2008; frustración, irritación y descontento de la gente; cansancio de los políticos tradicionales; declive de la clase media, aumento de la brecha entre ricos y pobres; percepción de la decadencia estadunidense en el ámbito internacional y ansias de recuperar su “grandeza”; discursos que apelan a sentimientos xenófobos, antiinmigrantes y ultranacionalistas; proteccionismo comercial; escándalos de corrupción y expresiones misóginas.

Es la primera vez que un candidato cuestiona el proceso electoral y quizá no reconozca los resultados si él no resulta ganador, es decir, pone en duda 240 años de historia, una de las bases de la democracia estadunidense y la transición pacífica del poder. Normalmente, el perdedor reconoce su derrota y da un discurso reconociendo la legitimidad y legalidad del sistema. ¿Lo hará Trump si es el perdedor?

Ante la concentración de la riqueza, mayor desigualdad, alto desempleo, estancamiento en los sueldos reales y la parálisis de la clase política, el próximo Presidente deberá enfocarse en el crecimiento de la economía para mejorar las condiciones de vida de la mayoría, ser empático a las necesidades de su población y hacer programas articulados tangibles. Para lograrlo deberá realizar reformas estructurales, modificaciones en la política fiscal y monetaria —y cada candidato tiene su propia visión de cómo lograrlo.

 

El candidato ganador se enfrentará a una sociedad muy dividida, descontenta y desilusionada, con poca confianza hacia la élite política, por lo que tendrá que trabajar en su legitimidad, así como la del sistema. Deberá lograr nuevamente la armonía, tolerancia y confianza en la política, en la democracia y en los políticos como baluartes de Estados Unidos.

Fuente: Excélsior

Contacto

Sierra Mojada 620, Oficina 502
Torre Magnum
Colonia Lomas de Chapultepec
11000  México, D.F.

Teléfonos:
(52 55) 5202-3776
(52 55) 5202-3029

Email:
info@consejomexicano.org