Giro en la relación bilateral

El Universal
Finalmente se dio el tan esperado vuelco en la relación México-Estados Unidos. Transitamos exitosamente de la subordinación que caracterizó al sexenio anterior a una posición de igualdad y respeto, lo que quedó de manifiesto en la agenda de cooperación entre ambos países, que pasó de centrarse exclusivamente en los temas de seguridad para abrirse a otros importantes frentes como el económico-comercial y el educativo, científico y tecnológico, sin que ello implicara que otros asuntos como la migración y la seguridad ciudadana no estuvieran presentes. Pero se puso fin a una era dominada por una excesiva intrusión de diversas agencias estadounidenses en los asuntos internos del país y se ordenaron los contactos al decidirse que habrá un solo interlocutor para estas cuestiones: la Secretaría de Gobernación. ¡Enhorabuena! Este giro, estoy cierta, habrá de repercutir en una mejor relación entre ambas naciones.









