Asociados en la prensa

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¿Importa la corrupción?

Escrito por Luis Rubio el .

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Reforma

La corrupción fue un asunto de profunda reflexión cuando los “padres fundadores” de la nación norteamericana discutían los elementos que debían incorporarse en su nueva constitución. Hamilton argumentaba que si se le purga al modelo constitucional heredado de los británicos “sus fuentes de corrupción y si se le da igualdad de representación al poder popular, se creará un gobierno disfuncional: como está en el presente, con todos sus supuestos defectos, es el mejor sistema de gobierno que jamás existió”. Para Hamilton la corrupción era un costo inevitable de la vida pública. Al final Hamilton perdió, quedando el sistema integral de pesos y contrapesos que postulaba Madison.

230 años después, la argumentación pública en México es casi idéntica. Pulula la noción de que, primero, así ha sido siempre y, por lo tanto, así seguirá. Segundo, que en la medida en que la corrupción permite que las cosas funcionen, su costo es menor. Aunque hay mediciones que sugieren un costo incremental (más de 1% del PIB anual), es evidente que ésta ha ido mutando y que lo que pudo haber sido válido en el pasado no necesariamente lo es ahora.

Más allá de las características específicas del fenómeno y de cómo ha cambiado, lo que debería preocuparnos a todos no es el hecho mismo de que un funcionario se enriquezca en el poder (algo usual), sino el hecho de que la corrupción se ha ido generalizando, sumando a todos los partidos políticos y penetrando de manera incremental a toda la sociedad. Si antes fue un factor que permitía atenuar conflictos o acelerar la implementación de proyectos, sobre todo la obra pública, fuente ancestral de corrupción, hoy se vive un fenómeno de metástasis que podría acabar paralizando no sólo al gobierno sino al país en general.

En su excelente ensayo en Nexos de febrero, Luis Carlos Ugalde describe la naturaleza y dimensiones del fenómeno, ilustrando la forma en que la corrupción piramidal de la era de presidencialismo autoritario se ha ido “democratizando” al incorporarse todos los niveles de gobierno, partidos y poderes públicos. Lo que antes era concentrado y un instrumento de cohesión política se ha convertido en un mecanismo de control político en manos de un creciente número de actores. Peor, su ubicuidad ha generado un amplio repudio en la sociedad, enojo que ha llegado a convertirse en odio.

La democratización de la corrupción ha generado un efecto ejemplo que, combinado con la impunidad, se ha propagado hacia otros ámbitos de la sociedad. Mientras que la corrupción de antes era típica de la disponibilidad de información privilegiada dentro del gobierno (por ejemplo para comprar terrenos a sabiendas de que ahí se construiría una carretera), del uso del gasto público para fines privados o de la interacción entre actores públicos y privados (como las compras gubernamentales), hoy la corrupción es frecuente en transacciones entre actores privados (como la compra de publicidad) y se ha enquistado en la definición de reglas de comportamiento (por ejemplo hospitales) que exigen estudios innecesarios que engrosan los cargos a los pacientes.

Racionalizar a la corrupción como algo ancestral y cultural permite generar y alimentar clientelas políticas. Los propios partidos se han dedicado a incorporar regulaciones cada vez más extremas (y absurdas) para el financiamiento de las campañas, mismas que son los primeros en violar: un cálculo sugiere que la campaña promedio cuesta veinte veces más de lo que la legislación permite.

Más que un fenómeno exclusivamente monetario, la corrupción ha alterado el léxico, el discurso y el modus operandi: podría parecer que se trata de un mero cambio semántico, pero lo que en realidad implica es que deja de concebirse a la corrupción como un “mal necesario” para pasar a ser la única forma de conducir la vida pública. Ese “pequeño” paso implica que deja de haber límites y que todo se vale: todo vestigio de comunidad, sociedad organizada o reino de la ley desaparece y se torna inasequible. La historia demuestra que ese es el mejor caldo de cultivo para liderazgos mesiánicos, populistas y autoritarios.

La mayor parte de las propuestas de solución no atacan más que los síntomas. La legislación en materia de transparencia se ha atorado en un conjunto de excepciones que diversas entidades del gobierno han intentado interponer, algunas más lógicas que otras. Pero la dinámica de esa discusión es reveladora en sí misma: todo el esfuerzo se concentra en transparentar y fiscalizar (importante), no en eliminar las causas del fenómeno. El título mismo del instrumento que se ha propuesto para combatirla es sugerente de sus limitaciones: “sistema nacional anti-corrupción”.

El problema de todas las recetas que se han presentado para combatir la corrupción es que no se atreven a reconocer el fondo, sobre todo la razón por la cual ésta se ha “democratizado”. En una palabra, nuestro problema no es de corrupción, violencia, criminalidad o drogas. Nuestro problema es la ausencia de un sistema de gobierno profesional. Pasamos de un patrimonialismo autoritario de corrupción controlada a un desorden patrimonialista en que la corrupción hizo metástasis. Nada va a cambiar mientras no se construya un sistema moderno de gobierno, con una burocracia profesional y apolítica, anclado en el reino de la legalidad.

En tanto eso no ocurra, la descomposición persistirá y la economía seguirá arrojando resultados mediocres. Las reformas son necesarias, pero sin gobierno y sin ley nada cambiará.

@lrubiof

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Un abismo de credibilidad

Escrito por Jorge Eduardo Navarrete el .

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La Jornada

Hace poco menos de un año comparecí ante el distinguido jurado que se encargó de seleccionar, entre un conjunto de aspirantes previamente depurado, a los finalistas del proceso de designación del consejero presidente y de los primeros consejeros electorales del Instituto Nacional Electoral. Afirmé, con base en un ensayo ad hoc, que el mayor déficit remanente del extendido proceso de construcción institucional de la democracia electoral en México era la amplia y persistente falta de credibilidad de las actuaciones y decisiones de la autoridad electoral. Señalé que ésta se refería, principal pero no únicamente, a los resultados proclamados de los comicios. Hablé, en consecuencia, de la prioridad que debía otorgarse a eliminar tan notoria insuficiencia de verosimilitud. Sugerí la conveniencia de adicionar la credibilidad como un séptimo principio rector del ejercicio de la función estatal de organizar las elecciones, con igual rango a los seis ya enumerados en la Constitución: certeza, legalidad, independencia, imparcialidad, objetividad y máxima publicidad. Aún más, sostuve que concentrar la labor del INE en tornar verosímil el conjunto de su desempeño sería la mejor manera de contribuir a la consolidación definitiva de la democracia electoral mexicana. Propuse, como criterio para apreciar las acciones del INE, considerar positivas a las que abonasen a su credibilidad –como dar cuenta cabal del alcance y contenido de sus deliberaciones, más allá de las que por ley han de ser públicas–, y negativas a las que la demeritasen –como el tono de elogio en boca propia y la tonada paternalista de algunos de los comerciales que actualmente difunde–. Menciono sólo dos ejemplos, hay muchos más, en un sentido y en el otro. Es claro que, a la vuelta de 12 meses, lo que se percibía como un déficit se ha convertido en un ancho y profundísimo abismo de credibilidad.

Ahora, como informó el martes último La Jornada, un magistrado del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación –órgano al que compete calificar la legalidad de las elecciones y la validez de sus resultados– reconoce que los comicios de junio de 2015 tendrán lugar “en medio de una crisis de credibilidad en las instituciones nacionales, incluidas las electorales”. El magistrado Flavio Galván Rivera considera que hay “una crisis en las instituciones a escala nacional; obviamente el tribunal y el Instituto Nacional Electoral están incluidos”, pues la crisis alcanza al conjunto de la nación. Opina que está en manos de la ciudadanía hacer que el proceso electoral sea confiable. Estima el magistrado que la muy amplia participación ciudadana en las operaciones de recepción y conteo de los votos emitidos en las casillas en la jornada electoral es, por sí misma, garantía suficiente de credibilidad. O al menos debería serlo. Lo impide, a su juicio, “nuestra cultura de la desconfianza e incredulidad”. Se pregunta: “Si los ciudadanos participan en las mesas de casilla y realizan correctamente sus actividades, ¿cómo pueden dudar de lo que pasó en la jornada?’’ Y alecciona: “Necesitamos educar a la ciudadanía, a niños, jóvenes y adultos, para que aprendan a creer en las instituciones”.

Se ha puesto en boga calificar de rasgos culturales algunas falencias de las conductas individuales y sociales de los mexicanos. No hace mucho se afirmó que las acciones deshonestas pueden entenderse como manifestación de la cultura de la corrupción. Ahora se afirma que denunciar la falta de credibilidad de dichos y acciones de algunas instituciones es expresión de una cultura de la desconfianza y la incredulidad. Por otra parte, se ha vuelto común afirmar que el manejo y solución de diversos problemas nacionales corresponde, no a los servidores públicos abocados a atenderlos, sino al conjunto de los mexicanos. Se intenta salvar de este modo la responsabilidad oficial por la insuficiencia de recursos y los defectos de los servicios a cargo de instituciones públicas.

A diferencia de lo que afirma el magistrado, en casos recientes, documentados con suficiencia, se halla que la falta de credibilidad no se origina en lo ocurrido en diversas jornadas electorales, sino en lo ocurrido antes de ellas y, también en buena medida, en mucho de lo ocurrido después de esas jornadas. Por lo general las objeciones planteadas ante los procesos electorales y sus resultados no aluden a lo que hacen los muy numerosos ciudadanos que actúan en las mesas de casilla, sino a las acciones y omisiones de la autoridad electoral, tanto el tribunal como el instituto. La responsabilidad de tornar verosímiles los procesos electorales corresponde, en primer término, a los integrantes de los órganos que preparan, realizan y califican los comicios. Para eso se les paga, y muy generosamente, por cierto. Es claro, sin embargo, que la responsabilidad de consejeros y magistrados va mucho más allá de desquitar mínimamente su sueldo.

El abandono de una sesión de Consejo General del INE por siete de los 10 representantes de partidos políticos que son parte de ese órgano, en días recientes, se produjo ante la decisión, por la mínima de las mayorías, de diferir la consideración de una cuestión urgente que tiene que ver con la equidad de las campañas. Si faltasen meses para la elección, podría suponerse que posponer una semana el asunto no tendría mayores consecuencias; cuando faltan sólo tres, posponer es procrastinar: diferir dolosamente la consideración de un asunto para afectar su resolución. No abona en mucho a la credibilidad del INE esta proclividad para demorar asuntos que conciernen al PRI o, como en este caso, a alguno de sus adláteres, contrastado con la presteza con que se examinan y aprueban quejas contra los partidos opositores, planteadas por partidos o personalidades que se consideran ofendidas.

Como tantos otros asistentes a salas de cine, he sido repetidamente agredido por anuncios demagógicos y falaces del Partido Verde Ecologista de México, más homicida que ecologista por su devoción a la pena de muerte. Se me ha dicho que, desde diciembre de 2014, el INE ordenó el retiro de tan ofensiva propaganda, sin lograr que se obedezca su acuerdo o resolución al respecto (cuyo texto fui incapaz de localizar en el portal del instituto). Ante hechos como este, más allá del número de ciudadanos que participe leal y eficazmente en las casillas el día de las elecciones, seguirá ampliándose y ahondándose el abismo de credibilidad de las autoridades electorales mexicanas.

 

 

 

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¿Quién defiende al INE?

Escrito por Ana Paula Ordorica el .

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Excélsior

Vaya andanada de ataques en contra del Instituto Nacional Electoral. Recuerdo cuando el antecesor del INE, el IFE, gozaba de enorme prestigio.

En los años del IFE presidido por José Woldenberg, cuando los partidos quisieron hacer de las suyas y someter a los Consejeros Electorales que trabajaban en temas tan delicados como la fiscalización de la campaña presidencial del 2000 del PAN/PVEM o del PRI, los partidos se vieron arrinconados. No había quién apoyara su ataque.

Así, el caso de Amigos de Fox y el Pemexgate llevaron a una multa por 399 millones de pesos al PAN y 98 millones de pesos al PVEM y de mil millones de pesos para el PRI.

Entonces los partidos quisieron someter a los consejeros electorales para que se retractara el IFE en las indagaciones, acusaciones y multa. Pero no lo lograron. Para el PAN era un golpe duro porque salían perdiendo, pagando los platos rotos, y a Vicente Fox, ya como presidente, el tema ni siquiera lo tocó. Para el PVEM era un dinero mal invertido ya que la alianza electoral se rompió pronto con las quejas de ese partido hacia Fox por no haber cumplido en darle al partido los puestos políticos que sentían merecían.

En el caso del PRI, el Pemexgate era un clavo más en el ataúd después de haber perdido la presidencia, tras 70 años ininterrumpidos de estar en el Ejecutivo.

Pero con todo y todo, los Consejeros del IFE se mantuvieron firmes, ante éste y otros ataques de los partidos, logrando dar mayor prestigio, seriedad y, sobre todo, confianza a la ciudadanía de que a través del IFE las elecciones eran ahora más transparentes.

Se sentía que México empezaba a dejar la trampa y elcochupo atrás. Y esto generó respaldo ciudadano para el instituto. Premisa indispensable para hacer crecer al IFE; para darle fortaleza.

Seis años después, cuando Andrés Manuel López Obradorquiso atacar al IFE, desde las mismas instancias ciudadanas, se le reprochó al tabasqueño el golpeteo a la institución ciudadana que tanto trabajo había costado construir.

Entonces eran AMLO y los suyos quienes constantemente denostaban a las instituciones electorales.

Hoy AMLO es uno más de los que atacan. Los partidos han hecho y deshecho de las instancias electorales de manera constante, ya por casi una década, y el resultado no sorprende.

Hoy el INE, heredero del IFE, se encuentra huérfano; aislado; sin nadie que lo defienda.

Los partidos políticos se han salido con la suya; han logrado poner de rodillas al Instituto.

Tan sólo esta semana, las sesiones del INE se llevaron a cabo con siete de las 10 sillas de los partidos vacías como protesta a lo que acusan es un favoritismo al PVEM y al PRI. La situación es preocupante. ¿Qué consecuencias tendrá este descrédito para las elecciones del 7 de junio?

¿Tendrá este INE la firmeza ante los llamados a anular elecciones en lugares como Guerrero? ¿A instalar las casillas en sitios conflictivos de Michoacán, Tamaulipas, Morelos? ¿A responder a quienes desde ahora acusan piso disparejo en la contienda?

Con tanto golpeteo, se antoja difícil.

Twitter: @AnaPOrdorica

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A tres semanas de las elecciones en Israel

Escrito por Rodica Radian el .

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Excélsior

A tres semanas de las elecciones, lo desconocido sigue dominando el escenario político israelí. La votación no es obligatoria, pero el porcentaje estimado de votantes es bastante alto —de casi 70%, parte de éstos todavía indecisos por quién votarán—. Como ya mencioné hace algunas semanas, la gran sorpresa al principio de la campaña electoral fue la fusión entre el partido laborista (liderado por Itzhak Herzog) y el partido Ha-Tnuá (liderado por Tzipi Livni) formando así el Ala Sionista. Esta fusión resultó exitosa a juzgar por las encuestas que predicen a cada uno de los dos partidos principales, el Likud (encabezado por Benjamin Netanyahu) y el Ala Sionista entre 23 y 25 escaños en la Knesset (Parlamento), aunque ninguno de ellos podrá gobernar sin una coalición estable que tenga 61 o más representantes. Su reto es obtener la nominación de manos del presidente Rivlin para formar un gobierno, una vez que él esté convencido de que la persona elegida (sea Herzog o Netanyahu) logrará su meta.

La necesidad de formar coaliciones es una de las características de la democracia israelí, así que partidos de mediano tamaño pueden ser pivotantes para la formación de una coalición con orientación, tanto de centro-derecha como de centro-izquierda. En el caso actual estos son los partidos —Casa Judía (encabezada por Naftali Bennet), Kulanu (“todos nosotros” —encabezado por Moshe Kajlon)—, Yesh Atid (“hay futuro”
—encabezado por Yair Lapid)— y el partido religioso Shas. Otra fusión reciente —esta vez entre los partidos árabes— resultó en otro partido mediano con una proyección de 12 escaños. En este último caso la gran duda es si dicho partido querrá ser parte de una posible coalición, ya que los partidos árabes siempre han sido de oposición. La situación se vuelve aún más compleja, ya que no todos estos partidos estarán dispuestos a sentarse juntos dentro de una misma coalición. Por el otro lado, dichos partidos, así como otros más pequeños podrán, en principio, formar un “bloque” táctico, lo cual les permitirá una mejor posición para negociar cuando llegue el momento de formar un gobierno.

La agenda dominante para estas elecciones tampoco está definida: sin duda, la situación volátil e inestable en las fronteras en el norte y sur de Israel, además del tema iraní, dominan el discurso político y público. Sería correcto afirmar que las posiciones de los partidos grandes no difieren tanto en los temas de seguridad nacional, reflejando un consenso bastante amplio dentro de la opinión pública; sin embargo, sí hay diferencias de opinión en partidos más pequeños que representan a la derecha o a la izquierda política. Por otro lado, en temas económicos y en especial en el de encarecimiento de la vida, que preocupan a una gran parte de la población, las diferencias en opiniones políticas parecen  estar más enfatizadas.

La atención política del público israelí está concentrada en el 17.3.2015, día de las elecciones, y hasta entonces el “deporte nacional” será seguir de cerca los sondeos que aparecen muy a menudo. Sin embargo, la parte crítica llegará al día siguiente, en el momento donde empiecen los esfuerzos para formar un gobierno estable.

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Confianza

Escrito por Verónica Baz el .

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Reforma

En las últimas semanas, el Secretario de Hacienda, Luis Videgaray, ha mencionado un par de veces que México necesita confianza. Lo dijo en su discurso en la Universidad Anáhuac y lo volvió a hacer en una entrevista con el diario Financial Times, donde su mensaje fue que al País no le basta con las reformas, sino que necesita confianza.

Poner la palabra confianza en el discurso es un gran distractor. Si tan sólo nos centramos en la falta de confianza, entonces ya no estamos hablando de los fracasos de este gobierno. Los desaciertos del Ejecutivo quedan, así, diluidos ante la desconfianza de los demás actores: medios, inversionistas, empresarios, etc.

Respecto a la confianza, hay tres conferencias en el sitio de internet de TED Talks, que nadie que las escuche a conciencia podrá volver a usar el término con tanta ligereza.

La primera es de la filósofa británica Onora O'Neill que muestra por qué hablar de confianza se ha vuelto un lugar común. Los tres clichés son que la confianza se perdió, que debemos tener más de ella y que la debemos reconstruir. Hablar de confianza en abstracto nos evita hacer preguntas claves como ¿confiar en quién? y ¿para hacer qué? Al final, propone preguntas básicas para evaluar si debemos confiar en alguien: ¿es competente?, ¿es honesto? y ¿es consistente?

La filósofa británica señala cómo se crea un sinnúmero de instituciones gubernamentales para generar confianza, pero, con frecuencia, acabamos sólo con más trámites y burocracia que distraen a las personas de hacer lo importante.

La segunda conferencia es de Rachel Botsman, quien aborda el tema desde otra dimensión. Se trata de la revolución que representa la economía colaborativa, también conocida como sharing economy. La experta explica cómo hoy la reputación de cualquier persona va más allá de su historial crediticio. Bajo este nuevo paradigma (Uber, Airbnb, Homeaway, etc.), cada servicio que utilices implicará que tú también seas evaluado como proveedor o cliente. Después de ver su conferencia, me queda claro cómo la tecnología ha hecho posible generar confianza entre desconocidos, mucha más confianza que la que tenemos en nuestros representantes. Lo que nos deja con material para la reflexión.

Por último, está la conferencia de Ivan Krastev, quien se plantea si la democracia puede existir sin confianza. Su visión es reveladora porque comenta cómo, a diferencia de lo que muchos actores creen, la transparencia y los datos abiertos son insuficientes para restaurar la confianza en las instituciones democráticas.

Para Krastev, la desconfianza es básica, pues gracias a ella se crean pesos y contrapesos en los sistemas políticos. Pero si la política se vuelve sólo la administración de la desconfianza, entonces acabamos con una sociedad que se dedica únicamente a vigilar a los gobernantes (una especie de Big Brother a la inversa).

El riesgo que comenta Krastev es que, en un entorno así -de vigilancia constante a los políticos-, nadie que posea talentos y sea decente querrá un puesto público. Para el politólogo búlgaro, se requerirá mucho más que transparencia, ciudadanos activos, tecnología o más legislación para recuperar la confianza en la política.

La confianza no puede ser ni un slogan de una campaña ni una demanda política o ciudadana. La confianza se construye con humildad, honestidad y, después, con consistencia en el tiempo. Esto es cierto para el Secretario de Hacienda, pero también para cualquier otro actor.

Verónica Baz es Directora General del Centro de Investigación para el Desarrollo A.C. (CIDAC) y recibe comentarios en verobaz@cidac.org y en @VeronicaBaz

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Jailed Former Mexican Labor Leader's $10 Million California Mansions Up For Grabs

Escrito por Dolia Estévez el .

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Forbes

Two years after her arrest, Elba Esther Gordillo, a long time union leader and political powerbroker once described by The New York Times as “the most powerful woman in Mexico,” sits in prison in Mexico City waging a fight to be granted the privilege of house arrest for humanitarian reasons. She recently turned 70 years and suffers from a number of illnesses.

Gordillo was arrested on February 26, 2013 at Toluca airport outside Mexico City as she landed on a private jet from San Diego, California where she lived like a queen and spent like a millionaire. Mexico’s Attorney General’s Office accused her of embezzling $200 million in funds from the 1.5 million-member National Union of Education Workers, which she controlled through bribes and perks. She was also charged with money laundering and organized crime.

Gordillo’s arrest was a shocking event in a country where the rich and powerful mostly go untouched by the law. But the government’s initial bold move against a woman whose influence reached into the highest echelons of power, soon gave way to a  sloppily handled case.

Gordillo’s legal status is essentially the same as when she was detained: charged, but not tried, much less convicted. Her attorneys often appear to have the upper hand filing motion after motion to try to release her.

According to San Diego county records, the houses were bought by Comercializadora TTS, S.A. de C.V., a Mexican shell corporation owned by Zoila Estela Morales Ochoa, Gordillo’s deceased mother.

The houses, which the Mexican authorities claimed were purchased with embezzled funds, are currently in judicial limbo. While the Mexican government has not taken any actions to seize them, delinquent property taxes are piling up.

The day after Gordillo’s arrest, U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE) agents raided Gordillo’s house. Lauren Mack, ICE spokesperson in San Diego, confirmed that ICE agents executed a search warrant at the request of the Mexican government. “We secured the property meaning it was locked up when we left,” she told me by phone.

One would think that the houses are considered incriminating evidence against Gordillo and that they would be sealed and vacant. “As far as I know, (23 GTR) it’s empty. Don’t know if some one sneaks in at night”, Nick Arthur, General Manager of the Coronado Cays Homeowners Association, told me. As of last month Gordillo had not paid fees to the HOA for at least three years.

Mack, the ICE spokesperson, said that the Mexican Attorney General’s Office is the lead agency in the Gordillo investigation with ICE playing an assistant role. “At this point the investigation is still ongoing and that investigation is being worked by our financial fraud unit related to suspected money laundering,” she said. Gordillo has not been charged in the U.S.

County Clerk Jeff Olson said by phone that property taxes where not paid for any of the residences in 2012, 2013 and 2014 and that payments due in December for the cycle 2014-2015 were missed. In California, property taxes are paid twice a year, in December and April.

Records show 23 Green Turtle Road with a defaulted amount in property taxes of $110,956.60, and 1 Green Tuttle Road with $72,296.99.

Record also show that the Coronado Cays Homeowners Association filed a notice of default early last year, reporting that the properties were delinquent in their HOA fees. Last month the HOA released the notice of delinquency for 23 Green Turtle Road with no explanation. Debora M. Zumwalt, attorney for the HOA, declined to comment.

Under California law, state authorities can take possession of properties with the purpose of foreclosure the fifth year following the declaration of tax default.

The web site Zillow estimates 23 Green Tuttle Road’s market price at $5.6 million and 1 GTR at $4.4 million. Neither property is currently on the market.

Twitter: @DoliaEstevez

 

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La crisis de 'Big Brother'

Escrito por Raymundo Riva Palacio el .

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El Financiero

Fernando del Rincón es un polémico periodista mexicano que trabaja para CNN en español y conduce de lunes a viernes en una de las tres horas del horario estelar de televisión a todo Estados Unidos y América Latina, un programa de comentarios y entrevistas llamadoConclusiones. Tiene uno de los ratings más altos de la televisión hispana y lo siguen casi dos millones de personas en Twitter. Es decir, es un periodista bastante popular, seguido y con credibilidad. Por eso no puede minimizarse, si es el gobierno de México, lo sucedido hace unos días cuando en Miami los escoltas del Estado Mayor Presidencial de la primera dama, Angélica Rivera, trataron de intimidarlo y obligarlo a que les entregara su teléfono celular para que borraran todas las fotografías que pudo haber sacado de ella.

La señora Rivera no estaba en un lugar privado, sino público, en un restaurante y aparentemente con una familia amiga de ella y sus hijos. En la mesa contigua estaban Del Rincón, su esposa y unos amigos, y le sacaron una fotografía a la primera dama. Lugares públicos, dicen los criterios éticos en el trato de la prensa con personas públicas, son espacios donde éstas pueden ser sujetas a escrutinio y registro de hechos. No hubo ningún acto excesivo como suelen hacer lospaparazzis, pero los miembros del Estado Mayor Presidencial, violentando incluso leyes de otro país, cometieron un atropello en su contra.

El abuso no quedó sin registro. Rápidamente subió las fotografías en su cuenta de Twitter –dijo que como medida de seguridad–, y este miércoles en su programa continental difundió masivamente lo que sucedió: “Con una mirada inquisitiva me veían a mi y a mi mujer, sin cenar, sólo viéndonos”. Habló sobre los escoltas, que al salir del restaurante le pidieron su celular. Esto, agregó, “conlleva muchos atropellos y atrevimientos contra un periodista y su familia, pero además, hacerlo en territorio extranjero es reprobable”. La oficina de la primera dama envió un comunicado a CNN donde dijo haber registrado “el incidente” y que darían una respuesta a él, cosa que no ha sucedido. “Como mexicano –dijo Del Rincón–, espero una respuesta, como periodista denuncio lo ocurrido y como ser humano lo repruebo”.

Este tema no es frívolo, como algunos han sugerido en México. El incidente, que no pasa de ser un absurdo atropello del Estado Mayor Presidencial, tan rígido en las pequeñeces, tan laxo e incompetente en temas de seguridad nacional –como permitir que vuelen juntos el presidente y el secretario de Gobernación, sin reparar en la crisis constitucional ante la eventualidad de un accidente fatal–, es parte de un patrón de conducta en la Oficina de la Presidencia que no termina de encontrar qué modelos de control puede ejercer sobre los medios de comunicación en México, bajo la lógica de que en la brutal y cruel crítica actual a Peña Nieto –como a ningún otro presidente en la memoria, y menos aún en el arranque del segundo tercio del sexenio–, lo importante no es quién la hizo, sino quién se las paga.

La Oficina de la Presidencia avala que la PGR esté realizando investigaciones sobre periodistas críticos, y que las áreas de seguridad intervengan teléfonos y sigan a sus detractores. Permite amenazas implícitas como el envío de sobres anónimos con las fotografías de los hijos de quien les señala sus errores. En uno de los momentos de mayor intento de control, en diciembre pasado pidió a todos los jefes de comunicación en el gobierno federal una lista de todos los periodistas con quienes tienen amistad o relación. La idea de esa relación se puede interpretar en dos líneas: por un lado detectar cuáles pudieran ser las fuentes de información de periodistas críticos, y por el otro, saber con quién y cuántos podrían contar para que les ayuden en sus esfuerzos propagandísticos. En este contexto, algunos altos funcionarios en esas áreas quisieron reclutar periodistas de renombre para que sirvieran de megáfono a los que les proporcionara la Oficina de la Presidencia, sin que tuvieran éxito en su atrevida iniciativa.

La piel en la Oficina de la Presidencia está muy sensible desde hace un buen tiempo. En este mismo espacio se refirió en diciembre una entrevista del jefe de esa oficina, Aurelio Nuño, con el diario español El País, donde el hombre más cercano a Peña Nieto afirmaba: “Vamos a tener paciencia en este ciclo nuevo de reformas”. “No vamos a ceder aunque la plaza pública pida sangre y espectáculo, ni a saciar el gusto de los articulistas. Serán las instituciones las que nos saquen de la crisis, no las bravuconadas”, dijo. Nuño no ha dejado de repetirlo, palabras más, palabras menos, en otros encuentros privados con periodistas extranjeros. No quiere saber nada de la crítica, ni del disenso.

Cuando se escucha ese tono beligerante, y se junta con las actitudes que toman policías y militares en el entorno presidencial, el tufo del 'Big Brother' de George Orwell –su novela 1984 habla de una sociedad donde se manipula la información y hay vigilancia masiva con represión política y social– empieza a volar de manera ominosa sobre los cielos mexicanos. Ya no hay síntomas, sino realidades. El abuso de las escoltas de la señora Rivera es la primera secreción pública de intolerancia, agravada por provenir de una parte del entorno presidencial, en donde el poder es casi absoluto.

Twitter: @rivapa

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Leyes contra los compas

Escrito por Genaro Lozano el .

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Reforma

Vivimos tiempos de contradicciones. Hace apenas 50 años la democracia electoral era una excepción, un privilegio de unos cuantos y hoy es, al menos en Occidente, la norma. Sin embargo, los atentados terroristas del 2001 abrieron las puertas al ánimo de control y vigilancia del Estado, un atentado contra EU que derrumbó uno de los símbolos del capitalismo global y abrió las puertas a retrocesos autoritarios que empezaron con la llamada Ley Patriota, generando un efecto bola de nieve. Por todos lados, los gobiernos nacionales empezaron a promover medidas de seguridad en contra del terrorismo que violentan los derechos de ciudadan@s en entidades cada vez más libres, pero cada vez más vigiladas. 

Así, 14 años después del 2001, en México se busca revivir el ánimo de control al menos en tres niveles en el ámbito federal. Una ley de movilidad que ve en ésta un derecho humano, pero que intenta limitar el derecho a la protesta; el relanzamiento de la llamada "Ley Beltrones" que promete proteger los derechos de autor, pero que busca controlar el uso del Internet; y en una Ley General de Transparencia que promete un gobierno más abierto, pero que en aras de proteger la "seguridad nacional" acaba creando una entidad más opaca. 

Tres pilares de contención. Tres leyes contra los "compas", ese adjetivo que sirvió a fuerzas policíacas para "identificar" a "criminales". Los "compas" que incendiaron el año pasado una puerta en Palacio Nacional porque se cansaron de las desapariciones masivas en México. 

Pulsiones de control que se ramifican y viralizan del nivel federal a los estados, en los congresos locales con mayorías del PRI que hacen "copias pirata" de esas leyes federales, pero cuyos efectos son aún peores. Congresos estatales como el de Veracruz que trataron en 2012 de erigir un cuarto muro de contención al prohibir las críticas dirigidas a un partido en medios impresos. Sólo la alerta de la sociedad civil del estado derrumbó ese intento de ley mordaza. Lo mismo ocurrió en Puebla con la ya desaparecida "Ley Bala" y si se repasan las iniciativas de las 31 Legislaturas estatales se podrá ver el mismo intento por todos lados. Muros contra el activismo, espionaje contra la transparencia, anclas contra la participación ciudadana. 

Las alertas encendidas están hoy en la Cámara de Diputados, donde, por un lado, el PRI intenta aprobar nuevamente una reforma a la Ley de la Propiedad Intelectual y derechos de autor que impulsó Manlio Fabio Beltrones en 2013 y que ahora regresa sin su apellido, pero sacada de su clóset legislativo. La Red por la Defensa de los Derechos Digitales (R3D) monitorea esta iniciativa desde su primer intento de aprobación y advierte que la reforma busca censurar los contenidos y sitios enteros en Internet y argumenta que ello no va en beneficio de los autores, sino en perjuicio del acceso al conocimiento y la cultura.

Por el otro, también el PRI en el Congreso de la Unión empuja la nueva Ley General de Transparencia y Acceso a la Información que trabajó con organizaciones de la sociedad civil en 2014 en varias mesas de trabajo. Sin embargo, como denuncia la organización Artículo19, esas mesas se cerraron en diciembre pasado y ahora la propuesta de la nueva Ley contempla en su título sexto que las autoridades puedan ocultar información de interés público sin necesidad de explicar sus razones o en su artículo 214 eliminar la protección a personas y servidores públicos que divulguen información reservada pero de especial interés público, según un análisis legal de R3D.

Leyes hechas para impedir que en México haya casos como el de Edward Snowden o Chelsea Manning, los famosos whistleblowers o soplones que han ayudado a evidenciar abusos de autoridad de gobiernos como el de Bush y que en México son leyes pensadas para la intimidación, la desmemoria y la censura. Leyes para darle la vuelta a casos como Ayotzinapa y que todos nos quedemos con la "verdad histórica" que no es más que la versión oficial. Leyes contra un Internet libre. Leyes contra l@s compas. Leyes para crear un Estado vigilante en el que no se pueda mover una hoja en el país sin que lo sepa el presidente, por parafrasear a Pinochet en el Chile de la dictadura. 

El gobierno de Peña Nieto presume una fallida y cuestionada cruzada nacional contra el hambre, pero oculta la cruzada nacional contra la libertad de expresión, el derecho a la información y el ejercicio de la protesta que el PRI y sus aliados han lanzado. 

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La defensa del Halloumi

Escrito por Universidad Anáhuac el .

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Excélsior

*Monserrat González Oaxaca y
**Almendra Ortiz de Zárate

En días recientes las noticias de Chipre tomaron una nueva dirección para dejar de hablar de la crisis financiera de la isla o del conflicto que la ha mantenido divida por más de 40 años (en 1974 Turquía envió tropas al norte del país y estableció la “República Turca del Norte de Chipre” o “RTNC”, reconocida desde entonces únicamente por Turquía). Los medios mostraron en sus encabezados a un protagonista diferente: el queso halloumi. Este alimento constituye una de las principales fuentes de ingreso para la isla mediterránea, pues tan sólo en 2013 representó 76 millones de euros para el país. Además, cuenta con una gran demanda para ser exportado a diversos Estados y ha contribuido a la formación de la identidad del pueblo chipriota, pues es base fundamental de su gastronomía, su cultura y sus tradiciones.

El halloumi es un queso blanco parecido al feta o mozzarella, con características que lo podrían hacer parecer sorprendente, pues no se derrite fácilmente, lo que permite que pueda asarse. Su maleabilidad se debe a su elaboración mediante el método de salmuera, que le da un sabor salado. Este producto de origen artesanal tiene su origen en el año 1554 a.C., y se elabora a base de leche de cabra y oveja, aunque actualmente se añade leche de vaca.

Recientemente, los chipriotas productores de halloumisolicitaron el calificativo de Denominación de Origen Protegida (DOP) ante la Unión Europea (UE), tomando en consideración el reconocimiento de las características propias y diferenciales del queso, del medio geográfico en el que se producen las materias primas, cómo se elabora y la influencia del factor humano que participa en su realización.

Con la DOP se establecerá que el queso halloumi deberá tener un proceso de producción, transformación y elaboración en una zona geográfica determinada; en este caso, la isla de Chipre, que cuenta con la especialización necesaria reconocida y comprobada para la realización de este producto. Sin embargo, la obtención de esta denominación podría atravesar por un proceso especialmente complejo para Chipre, ya que se trata de un producto artesanal de suma importancia para los grecochipriotas y para los turcochipriotas al norte del país (región invadida en 1974 por Turquía). En primer lugar, porque es un producto típico para ambos y base muy importante de su alimentación. En segundo lugar, el ingreso de ambas partes depende de las exportaciones de este producto en su economía —vale la pena recordar que Chipre atraviesa desde 2013 por una de las crisis económicas más profundas que se han presentado en la zona euro—.

La complejidad de la solicitud de DOP no radica solamente en la división de la isla, sino que se encuentra también en el hecho de que el producto cuenta con dos nombres:halloumi para los grecochipriotas y hellim para los turcochipriotas; esto dificulta no sólo su comercialización, sino la adopción de un nombre para la DOP. Además, dado que en la actualidad se incorpora leche de vaca en la elaboración del queso, los elementos característicos pertenecientes a la región han sido modificados.

Por todo lo anterior, la DOP resulta compleja, sin embargo, el gobierno de Chipre buscará asegurar este distintivo para el halloumi, pues significa una oportunidad para obtener mayores ingresos económicos para el país con la exportación de un producto con creciente demanda en el exterior, así como la posibilidad de definir ante la comunidad internacional que el queso halloumi es un producto netamente chipriota que se incorpora como un símbolo de identidad nacional para el país.

 

* Alumna de la licenciatura en Relaciones Internacionales, Facultad de Estudios Globales, Universidad Anáhuac México Norte.

** Profesora de la Facultad de Estudios Globales y Titular de la Cátedra A.G. Leventis en Estudios de Chipre, Universidad Anáhuac México Norte.

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Australia vista a través de su literatura

Escrito por Tim George el .

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Excélsior

Richard Flanagan, uno de los mejores novelistas contemporáneos de Australia, declaró que “escribir te recuerda que nunca estás solo. Escribir y leer es ser optimista”. En mi columna de hoy quisiera enfocarme en el optimismo y el sentido de comunidad inherentes en la tradición literaria de Australia.

Frecuentemente comento que el único impedimento para el crecimiento de la relación bilateral entre Australia y México es el entendimiento mutuo. Necesitamos conocernos mejor, y qué mejor manera de comprender una cultura y al pueblo de una nación que mediante su literatura.

La Australia contemporánea tuvo su origen como una serie de colonias británicas, lo cual significó que nuestra tradición literaria inició a partir de y estuvo vinculada a la tradición ampliada de la literatura británica. No obstante, durante los últimos dos siglos nuestros escritores, poetas y comentaristas han desarrollado un arte narrativo que es clara e inequívocamente australiano.

Los primeros escritores frecuentemente abordaban y se interesaban en características y atributos australianos por excelencia, tales como la belleza y el terror de vivir “en el monte” (in the bush), los forajidos, los relatos de pioneros, los temas y cuestiones aborígenes, la migración y la camaradería (mateship).

Los relatos conocidos como bush ballads de Henry Lawsony Andrew Banjo Paterson se han arraigado tan profundamente en la cultura australiana que hoy en día la canción Waltzing Matilda se ha convertido en el himno no oficial australiano durante eventos deportivos alrededor del mundo. Por cierto, un diplomático japonés adscrito a México recientemente le comentó a mis colegas australianos que sabe de memoria toda la letra de la canción Waltzing Matilda, ya que en la escuela en Japón aprendió inglés australiano.

Novelistas australianos de renombre internacional han escrito acerca de la experiencia de vida en Australia y han creado obras de impacto duradero. Patrick White, el primer australiano galardonado con el Premio Nobel de Literatura, fue distinguido con dicho reconocimiento “por (haber) introducido la literatura de un nuevo continente en el mundo de las letras”; alrededor del mundo se han vendido más de 30 millones de copias del libro de Coleen McCullough El pájaro canta hasta morir (The Thorn Birds); El arca de Schindler (Schindler’s Ark) escrito por Thomas Keneally fue la fuente de inspiración para la famosa película de Steven Spielberg La lista de Schindler; y otros escritores de renombre —tales como David Williamson,Geoffrey Blainey, Peter Carey, David Malouf y Germaine Greer— continúan creando importantes obras tanto en Australia como en el extranjero.

En octubre de 2014, Richard Flanagan fue galardonado con el Man Booker Prize 2014, uno de los reconocimientos literarios de mayor prestigio del mundo, por su novela The narrow road to the deep north.

El libro de Flanagan —una historia de amor enmarcada por las duras y penosas condiciones que enfrentaron los australianos prisioneros de guerra que fueron parte de la mano de obra forzada utilizada para construir el Ferrocarril de Birmania (también conocido como el Ferrocarril de la Muerte) durante la Segunda Guerra Mundial— ilustra de manera ejemplar el tema central de la camaradería que mencioné con anterioridad y a la vez brinda una visión penetrante y lúcida de la sociedad australiana de la época. Les recomiendo ésta y otras obras de literatura australiana. Compartir relatos y narraciones sin lugar a dudas fortalecerá nuestra relación.

 

 

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